Estrado

Aconteció que el Rey, envió a su segundo y a sus soldados, a la guerra, pero él se quedó en su pueblo. Estando el Rey en su casa vio a través de su ventana a una mujer que se estaba bañando, la cual era muy hermosa. Preguntó el Rey quien era ella, y le contestaron: la mujer de un soldado. Envió el Rey mensajeros en su búsqueda, y la tomó, y vino a él, y el durmió con ella. Luego ella se “purificó” de sus actos y volvió a su casa. La bella mujer quedó encinta y se lo hizo saber al Rey. El rey ordenó que le envíen de regreso al soldado, y éste, volvió. El soldado fue invitado a la casa del Rey, y éste lo embriagó y dijo al soldado: ve a tu casa, come y duerme con tu mujer. Pero el soldado prefirió quedarse custodiando el pueblo con sus compañeros. Al no poder convencerlo, el Rey solicitó a su segundo que envíe al soldado a la parte más recia de la batalla para que sea herido y muera. Y así sucedió, el buen soldado murió. Enterada la bella mujer que su marido había muerto, hizo duelo por él. Pasado el luto, el Rey la llevó a su casa y ella fue su mujer (la tercera ya que el Rey tenía dos esposas mas y varias concubinas).
El Rey, además, era el Juez de su pueblo, el encargado de implantar las penas según el delito o la acción.
El Rey tenía un Consejero, y éste un día le contó lo que había sucedido en esos días en su pueblo, para que su Rey lo analizara y opine al respecto como Juez:
Había dos hombres en una ciudad, el uno rico y el otro pobre. El rico tenía numerosas ovejas y vacas; pero el pobre no tenía mas que una sola corderita, que el había comprado y criado, y que había crecido con él y con sus hijos justamente, comiendo de su bocado y bebiendo de su vaso; y la tenía como a una hija.Y vino uno de camino al hombre rico; y éste no quiso tomar de sus ovejas y de sus vacas, para guisar para el caminante que había venido a él, sino que tomó la oveja de aquel hombre pobre, y la preparó para aquel que había venido a él. Entonces se encendió el furor del Rey en gran manera contra aquel hombre, y dijo a su Consejero: … que el que tal hizo es digno de muerte y debe pagar por tal cosa, porque no tuvo misericordia... ¿dime quién es ese hombre? ... Entonces dijo el Consejero a su Rey...
¡TU ERES AQUEL HOMBRE!
Porque se te ungió como Rey sobre tu pueblo, se te dio la casa y mujeres para que reines, y si esto fuera poco, se te habría añadido mucho más … ¿Por qué, pues al soldado heriste con espada, y tomaste por mujer a su mujer, y a él lo mataste con la espada de tu pueblo?...
El Rey, era David, la hermosa mujer era Betsabé, el soldado era Urías, el Consejero el profeta Natán, y quien le había concedido todo lo que poseía a David era Dios.
David siguió reinando al pueblo de Israel, y por supuesto, no se juzgó a él mismo, como hizo con aquel que tomó la oveja del hombre pobre. ¿Injusticia? ¿Autoridad mal interpretada? ¿Fue simplemente un pecado natural de un hombre poderoso? ¿O qué?
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Cualquier semejanza con la actualidad, es pura coincidencia …