Operando con médicos truchos. MP

El amigo Mauri fue justamente reconocido (ver aquí) por haber publicado el informe de Anahí Fernández sobre esta sospechosa banda de "expertos" llamada "Médicos sin Banderas".
De raid por cuanto medio lo tuvo a mano, Ariel Umpiérrez, cuyo nombre aparece en el videograf como "Ariel Umpiérrez, presidente de Médicos sin Banderas", sin aclarar que el "experto" y "presidente" de una supuesta organización médica, que parlotea, invariablemente criticando al gobierno, ni siquiera es médico, y se encarga de vocear los pronósticos aterradores de su fantasmal organización, como se puede ver aquí o aquí.
En una palabra, doña Rosa, es como si a usted le estuviera dando consejos médicos Carlos Melconián. ¡Ni dios permita!
La participación de este grupo y de este personaje, en particular, no es nueva. Funcional a los intereses opositores en el tema del Dengue, fue refutado ya en su momento en los inicios de la epidemia de gripe por la doctora Burmeister, del Instituto Malbrán, por difundir información falsa y de intención posiblemente maliciosa, como se puede ver aquí.
Si, la mejor palabra es "sospechoso".
Claro, a primera vista, debido a la consulta solícita de los periodistas (caso Tres Poderes el domingo), parece que estuviera dando sanos consejos sobre la pandemia de Gripe A.
Lo que en realidad hace este sinuoso personaje es hablar de política.
Si se analizan las admoniciones de Umpiérrez, se decodifica con facilidad el discurso político subyacente. El mensaje es sencillo: culpar al gobierno por las muertes reales, las ficticias y las potenciales. En una palabra: terrorismo.
No es de extrañar que el recorrido mediático del economista que habla de salud pública en nombre de una organización cuyo nombre remite engañosamente a otras organizaciones, responsables, con prestigio y sobre todo, verdaderas. Siempre será en canales, radios o diarios que forman el conglomerado opositor, quienes prefieren a un tirabombas a alguien serio que tal vez les termine diciendo algo de menor impacto, poco útil para el título catástrofe y sobre todo, que se descuelgue terminando sin criticar el desempeño oficial ante la pandemia.
Umpiérrez, su organización y los intereses políticos que posiblemente represente, junto con el conglomerado mediático, tienen un objetivo claro: utilizar la peste como elemento de control social.
Queda en el pueblo informarse más allá de lo que se le presenta desde los medios como comida chatarra pre digerida. Nos están operando, y son médicos truchos, che.
De raid por cuanto medio lo tuvo a mano, Ariel Umpiérrez, cuyo nombre aparece en el videograf como "Ariel Umpiérrez, presidente de Médicos sin Banderas", sin aclarar que el "experto" y "presidente" de una supuesta organización médica, que parlotea, invariablemente criticando al gobierno, ni siquiera es médico, y se encarga de vocear los pronósticos aterradores de su fantasmal organización, como se puede ver aquí o aquí.
En una palabra, doña Rosa, es como si a usted le estuviera dando consejos médicos Carlos Melconián. ¡Ni dios permita!
La participación de este grupo y de este personaje, en particular, no es nueva. Funcional a los intereses opositores en el tema del Dengue, fue refutado ya en su momento en los inicios de la epidemia de gripe por la doctora Burmeister, del Instituto Malbrán, por difundir información falsa y de intención posiblemente maliciosa, como se puede ver aquí.
Si, la mejor palabra es "sospechoso".
Claro, a primera vista, debido a la consulta solícita de los periodistas (caso Tres Poderes el domingo), parece que estuviera dando sanos consejos sobre la pandemia de Gripe A.
Lo que en realidad hace este sinuoso personaje es hablar de política.
Si se analizan las admoniciones de Umpiérrez, se decodifica con facilidad el discurso político subyacente. El mensaje es sencillo: culpar al gobierno por las muertes reales, las ficticias y las potenciales. En una palabra: terrorismo.
No es de extrañar que el recorrido mediático del economista que habla de salud pública en nombre de una organización cuyo nombre remite engañosamente a otras organizaciones, responsables, con prestigio y sobre todo, verdaderas. Siempre será en canales, radios o diarios que forman el conglomerado opositor, quienes prefieren a un tirabombas a alguien serio que tal vez les termine diciendo algo de menor impacto, poco útil para el título catástrofe y sobre todo, que se descuelgue terminando sin criticar el desempeño oficial ante la pandemia.
Umpiérrez, su organización y los intereses políticos que posiblemente represente, junto con el conglomerado mediático, tienen un objetivo claro: utilizar la peste como elemento de control social.
Queda en el pueblo informarse más allá de lo que se le presenta desde los medios como comida chatarra pre digerida. Nos están operando, y son médicos truchos, che.