BLOG NO RECOMENDABLE A SOBERBIOS, RACISTAS, FASCISTAS, INTOLERANTES, POLÍTICOS, UNIFORMADOS, GUSANOS, NEOLIBERALES, PERIODISTAS DE MULTIMEDIOS EMPLEADOS DE LA S.I.P, HOMOFÓBICOS... ENTRE OTRAS DECADENCIAS ELITISTAS DE ESTE MUNDO PRECARIO.
........................."Je t'aime" n'est pas un sentiment, c'est une vérité.


NO TE OLVIDES DE JORGE JULIO LÓPEZ ~~~~ ¿TE ACORDÁS DE LOURDES DI NATALE?NO TE OLVIDES DE LA IV FLOTA, LAS BASES MILITARES EN COLOMBIA, EL GOLPE EN HONDURAS

De éste lado del charco. Contaminación.

Contaminando sin cruzar el río
.


El gobierno de Entre Ríos confirmó que la mortandad de pájaros y otros animales ocurrida el mes pasado se debió al abuso de productos químicos en la producción agraria. La Asamblea de Gualeguaychú dijo que "es un tema que no dominamos".

Unos 30.000 pájaros murieron en Gualeguaychú por el uso de agroquímicos. A la mortandad de aves hay que sumarle la de halcones, zorros, peludos y otros animales intoxicados.

Pedro Lipcovich

Finalmente, se produjo la temida catástrofe ambiental en Gualeguaychú: más de 30.000 pájaros como palomas, loros y cardenales murieron por "abuso de agroquímicos", según determinaron las autoridades locales. A esa mortandad hay que sumarle la de halcones, zorros, peludos y otros animales que se intoxicaron por alimentarse de los pájaros envenenados. La causa no vino desde el otro lado del río, sino de éste, y el responsable no fue un extranjero, sino "el más poderoso propietario de tierras de la zona", según una fuente de la investigación. Un funcionario provincial de Recursos Naturales denunció "el uso de sustancias tóxicas sin control por ingenieros agrónomos"; además, la fumigación indiscriminada produciría "intoxicación de peces en arroyos de la zona".

Todo empezó cuando, en octubre pasado, un hombre que iba por un camino vecinal, cerca de Gualeguaychú, se espantó al ver la tierra cubierta de pájaros muertos. La investigación estableció que "un productor de girasol había puesto cebos tóxicos para combatir a los loros que se comen la semilla; el agroquímico que usó está permitido pero en dosis menores", resumió Rubén Sarli, subsecretario de Producción Agrícola y Recursos Naturales de Entre Ríos.

Conrado González, director de Recursos Naturales de esa provincia, destacó que el tóxico "no sólo afecta a las especies atacadas, sino a otros animales que las consumen; en definitiva, la mayor parte de la fauna queda bajo los efectos de un veneno sin control". El funcionario subrayó que "está prohibida la venta de agroquímicos sin 'receta agronómica', comparable con la receta médica, firmada por un ingeniero agrónomo que se hace responsable de administrar del producto".

Según una fuente de los organismos de control provinciales, "quien causó la mortandad es el terrateniente más poderoso de la zona, dueño de 13 mil hectáreas", cuyo nombre no fue dado a conocer.

El guardafauna Alfredo Casella contó que "en 34 hectáreas registramos unas 30 mil aves muertas, principalmente palomas y loros, pero también especies como cardenales, y, al ser época de nidificación, por cada hembra muerta hay que contar cuatro huevos que quedaron sin incubar". Pudimos determinar que el veneno tenía efecto residual, ya que, junto a cadáveres en mal estado, había pájaros todavía agonizantes. Además, en cuanto morían se les reventaba el buche y el grano quedaba expuesto a ser comido por otro pájaro. También murieron comadrejas, zorros, zorrinos, peludos, caranchos, chimangos, halcones y halcones peregrinos, por consumir pájaros intoxicados.

González subrayó el riesgo de los agroquímicos clorados: "En general están prohibidos, aunque algunos productos contienen algo de cloro: esta sustancia no suele tener efecto inmediato, pero se acumula en los tejidos y, años después, causa daños graves". Otra toxicidad "bastante común" se produce "cuando un avión fumiga dos lotes separados por un arroyo y, en vez de detenerse, rocía el agroquímico por encima del agua, lo cual produce intoxicación de peces".

Consultada la Asamblea de Gualeguaychú, un vocero contestó que "es un tema que no dominamos, ya que la asamblea se formó alrededor del conflicto con Botnia".

Read more »

Estado.

A Keynes, con amor y sordidez
.

Una reflexión sobre la crisis mundial, el regreso del Estado y las virtudes colaterales de la democracia.

Sandra Russo


Lo que pasa es que ahora todo el mundo es Tercer Mundo. Mentalmente, por lo menos. Hasta el director del FMI, Dominique Strauss-Kahn, que el sábado elogió el gasto público para estimular la demanda interna. Mantener al menos tibias las economías mundiales en la emergencia. Ahí los países se dividen. Los emergentes han vivido en emergencia desde el último diseño del mundo. Los países centrales son ahora países en vías de hundimiento. La recesión les devolverá lo que ellos sembraron en los países emergentes durante las últimas décadas. El formidable castigo lo reciben por haber incurrido en lo que un griego perfectamente podría llamar hybris, es decir, el pecado capital, la soberbia, el exceso de un defecto, e incluso de una virtud. Ese castigo tiene muchos nombres, pero se resume en uno: desempleo.


El crac desnuda el problema central de la política hasta dejarlo en esqueleto: la política vuelve a ser la administración de los bienes escasos. Y los electorados mundiales vuelven a ser avisperos que actúan por instinto de supervivencia y dejan de escuchar los discos rayados de los dirigentes mundiales para ser enfermeros de noche: están atentos a la respiración terminal del enfermo. La crisis exige política, para empezar. Esos que estaban reunidos en Washington decidiendo el curso común que tomará Occidente no eran economistas ni técnicos. Eran dirigentes políticos a su vez condicionados por sus respectivos electorados. En su libro Qué es la política, Hanna Arendt (que debe estar incomodándose bastante en la tumba cada vez que habla Carrió) vaticinaba que algún día el poder económico y financiero reemplazaría al poder político, y que ese día tendría de terrible que el mundo sería gobernado algo así como por Nadie, ya que a Nadie los ciudadanos no podrían reclamarle nada.


Pero así es la democracia, mírenla por los dos lados. Por uno, se ve un sistema que en tiempos normales implica ciertas reglas de juego que por sí mismas no garantizan nada particularmente bueno para los más vulnerables. Pero por el otro, lo que se ve es un sistema que tiene el límite que los mercados no tienen: los gerentes del Lehman Brothers se fueron a sus casas con indemnizaciones obscenas, mientras Bush pasará a la historia como el peor presidente de la historia reciente norteamericana y los republicanos mastican derrota electoral.


De modo que ahora que estamos a solas, dirigentes y ciudadanos, vuelve a aparecer el Estado. Y los presidentes de los países centrales, que durante las últimas décadas empujaron a los países emergentes a liquidar sus Estados nacionales para permitir más fácilmente el flujo de los negocios del capital privado, giran. Sin pudor, pero cómo giran. Y miran atrás y alrededor, y mucho nuevo no hay bajo el sol: ahí está el Estado. Y la obra pública para hacer la plancha con proyectos políticos llevados a la acción. Porque ahora que estamos a solas podemos decirlo: cuando algo se sale de control y todo cae, queda el Estado y más vale que sea fuerte y tenga coraje.


Este nuevo consenso exige un replanteo de cómo son y están las cosas en cada país. Hasta hace apenas una semana, en la Argentina, el debate sobre el papel y el tamaño del Estado inflamaba algunas gargantas. Lo que queda por definir y discutir ahora son los controles que la ciudadanía podrá ejercer sobre el Estado, es decir: el debate abierto en todo el mundo.

Read more »

Espera.

Catorce años
.

Sandra Russo

Catorce años tienen las AFJP, escucho, y pienso en los chicos de catorce años. Hace catorce años la oposición a Menem no logró perforar el relato blindado que bajaba desde el poder político, pero era legitimado por el poder económico y multiplicado por el poder mediático. El Estado elefante había dejado en el imaginario colectivo a la empleada pública de Gasalla, que atendía al público limándose las uñas y gritaba "¡Atrááás, atrááás!". La palabra eficiencia vino a arrasar con esa empleada: fue reemplazada por promotoras de buenas piernas y sonrisa muy amable que regalaban pins y calcomanías de las AFJP.


Hace catorce años, sin embargo, era bastante claro lo que estaba pasando. Y aun con un Estado corrupto como el del menemato, sólo fue posible rediseñar los sectores público y privado de una manera tan grotesca gracias a una obnubilación colectiva que hizo creer a muchos hombres y mujeres que cuando fueran viejos serían esos ancianos atléticos y vigorosos que hacían trekking en las publicidades de las AFJP.


Cuando teníamos una secretaria de Medio Ambiente que salía envuelta en pieles en fotografías de estudio, cuando íbamos a traspasar en dos horas la estratosfera, cuando se desviaba la investigación del atentado a la AMIA, cuando teníamos esa Corte Suprema, cuando los grandes medios tomaban como algo pintoresco que el presidente jugara al tenis y sus competidores se dejaran ganar.


Hace catorce años, cuando nacían los chicos que hoy para muchos, incluso y especialmente para el gobernador Scioli, deberían ser imputables, nosotros éramos como sociedad todo eso: un amasijo de jodidos y confundidos y sobornados por la fiebre del electrodoméstico y el viaje a Miami. Y esa generación que se acopló a la vida en esos años, en su amplia mayoría, estaría destinada al paco, al cartón, al plan, al tetra, al limpiaparabrisas, al arrebato o al crimen. Fue un acto de cobardía no ver entero el modelo que se estaba sembrando: de él iban a brotar, por la lógica de su propia genética, sectores con muchos bienes acumulados y sectores sin nada que perder. Una sociedad mínimamente civilizada debería preocuparse siempre de que absolutamente todos sus miembros tengan algo que perder.


Comida, trabajo, salud, educación. Son los cuatro jinetes de algo así como la seguridad. Si los esfuerzos colectivos a través del Estado se aunaran para que la comida, el trabajo, la salud y la educación llegaran a todos los rincones del país en dosis aceptables, es muy probable que el efecto colateral de esa política sería algo así como la seguridad. Digo "algo así" porque el delito no es extirpable de ningún modelo, pero es bastante claro que si las necesidades básicas de todos los habitantes de este país fueran cubiertas, habría muchos menos pibes rifando sus vidas o cegando otras.


Pienso en los chicos pobres de catorce años, en el relato social que meció su infancia, en historias de vida que cualquiera conoce y que enloquecerían a cualquier vecino de Palermo Freud. Pienso en las pérdidas que todo chico pobre de catorce años tiene que elaborar. Pérdidas que ni siquiera pueden pensarse como tales, con el dolor que implica perder. Los pibes pobres de catorce años perdieron antes de nacer casi todos los derechos que los haría sujetos sociales responsables: el derecho a la vivienda, al alimento, a la escuela. Nada de eso los esperaba como esperaba el amoroso cuarto preparado la llegada del bebé de clase media.


La idea misma de bebé ha sido susceptible de divisiones clasistas, en esta sociedad hipócrita e hiperclasista: el bebé de la lavandina, ese que tiene una mamá que usa productos especiales para desinfectar los juguetes y que siempre tiene en la heladera postrecitos con calcio y hierro, y el bebé que carga la señora en el semáforo, el bebé del soborno emocional, el bebé prestado, el que pretende conmover y provoca rechazo. Ese bebé es sólo visto como un fruto de la promiscuidad de los pobres o como una herramienta para la limosna. Uno es el bebé que quizá ya tenga o vaya a tener un hermanito, y el otro es el bebé que la mirada social juzga "de más", como si algunas mujeres parieran hijos y otras parieran apenas más bocas que alimentar. Uno es el bebé producto del amor de sus padres, y el otro es el producto de un apareamiento.


Los pibes pobres de catorce años han sido bebés del segundo tipo. No es después de un asalto o de un crimen que esta sociedad debería pensar en ellos. Es antes. Pensar en ellos como acreedores nerviosos. Pensar en ellos como los otros que podrían ser hoy si la vida los hubiese recibido con el saludo mullido de las oportunidades. Reflexionar sobre la adolescencia pobre sólo después de un asalto o un crimen es un latigazo más sobre sus lomos.


Lo peor es que ellos no esperan otra cosa.

Read more »

Crisis.

Ojalá
.

Eduardo Galeano

¿Obama probará, desde el gobierno, que sus amenazas guerreras contra Irán y Pakistán fueron no más que palabras, proclamadas para seducir oídos difíciles durante la campaña electoral?

Ojalá. Y ojalá no caiga ni por un momento en la tentación de repetir las hazañas de George W. Bush. Al fin y al cabo, Obama tuvo la dignidad de votar contra la guerra de Irak, mientras el Partido Demócrata y el Partido Republicano ovacionaban el anuncio de esa carnicería.

Durante su campaña, la palabra leadership fue la más repetida en los discursos de Obama. Durante su gobierno, ¿continuará creyendo que su país ha sido elegido para salvar el mundo, tóxica idea que comparte con casi todos sus colegas? ¿Seguirá insistiendo en el liderazgo mundial de los Estados Unidos y su mesiánica misión de mando?

Ojalá esta crisis actual, que está sacudiendo los cimientos imperiales, sirva al menos para dar un baño de realismo y de humildad a este gobierno que comienza.

¿Obama aceptará que el racismo sea normal cuando se ejerce contra los países que su país invade? ¿No es racismo contar uno por uno los muertos invasores en Irak y olímpicamente ignorar los muchísimos muertos en la población invadida? ¿No es racista este mundo donde hay ciudadanos de primera, segunda y tercera categoría, y muertos de primera, segunda y tercera?

La victoria de Obama fue universalmente celebrada como una batalla ganada contra el racismo. Ojalá él asuma, desde sus actos de gobierno, esa hermosa responsabilidad.

¿El gobierno de Obama confirmará, una vez más, que el Partido Demócrata y el Partido Republicano son dos nombres de un mismo partido?

Ojalá la voluntad de cambio, que estas elecciones han consagrado, sea más que una promesa y más que una esperanza. Ojalá el nuevo gobierno tenga el coraje de romper con esa tradición del partido único, disfrazado de dos que a la hora de la verdad hacen más o menos lo mismo aunque simulen que se pelean.

¿Obama cumplirá su promesa de cerrar la siniestra cárcel de Guantánamo?

Ojalá, y ojalá acabe con el siniestro bloqueo de Cuba.

¿Obama seguirá creyendo que está muy bien que un muro evite que los mexicanos atraviesen la frontera, mientras el dinero pasa sin que nadie le pida pasaporte?

Durante la campaña electoral, Obama nunca enfrentó con franqueza el tema de la inmigración. Ojalá a partir de ahora, cuando ya no corre el peligro de espantar votos, pueda y quiera acabar con ese muro, mucho más largo y bochornoso que el Muro de Berlín, y con todos los muros que violan el derecho a la libre circulación de las personas.

¿Obama, que con tanto entusiasmo apoyó el reciente regalito de setecientos cincuenta mil millones de dólares a los banqueros, gobernará, como es costumbre, para socializar las pérdidas y para privatizar las ganancias?

Me temo que sí, pero ojalá que no.

¿Obama firmará y cumplirá el compromiso de Kyoto, o seguirá otorgando el privilegio de la impunidad a la nación más envenenadora del planeta? ¿Gobernará para los autos o para la gente? ¿Podrá cambiar el rumbo asesino de un modo de vida de pocos que se rifan el destino de todos?

Me temo que no, pero ojalá que sí.

¿Obama, primer presidente negro de la historia de los Estados Unidos, llevará a la práctica el sueño de Martin Luther King o la pesadilla de Condoleezza Rice?

Esta Casa Blanca, que ahora es su casa, fue construida por esclavos negros. Ojalá no lo olvide, nunca.

.

Cosas que pasan

Read more »

El fin de una mentira. AFJP


Una nota de Hugo Presman
.

En estos catorce años, la sigla reemplazó a la denominación de Administradora de Fondos de Jubilaciones y Pensiones. Son las AFJP. Las que nacieron en un tiempo inclemente cuyas consecuencias padecemos y que se extenderá por décadas. Un período donde el clima social imperante consideraba que el estado era el problema y no la solución. Donde se repetía hasta el cansancio que “ Achicar el Estado era agrandar la Nación”. Donde el pobre no era en general una víctima a la que había que ir en su socorro, sino un derrotado que merecía su suerte porque carecía de las habilidades para triunfar en el mercado. Donde se le rendía culto a su mano invisible y sus catedrales seguras eran los bancos. Una época añorada por muchos vergonzosamente, porque el Atlántico parecía haber desaparecido y entonces Europa quedaba cerca volando con un peso sobrevaluado. En ese tiempo de confusión y desorientación colectiva un mentor del gerenciamiento, Peter Drucker, cuyo nombre fue puesto a una unidad básica peronista, invitaba a abandonar el precepto de que la propia salvación dependía del conjunto. Una era de privatizaciones de todo lo público. En ese contexto se implementó el sistema provisional de capitalización con la particularidad que habilitaba cuentas individuales donde iba una pequeña parte de los aportes provisionales. Se rompía, como era lógico en ese clima ideológico, la relación intergeneracional por la cual la generación de los hijos aporta al sostenimiento de la generación de sus padres.
.

Para ser claros: el sistema estatal de reparto estaba herido y desprestigiado como consecuencia del trabajo en negro y que la desocupación fundamentalmente habían roto la relación estadística necesaria para mantener un sistema provisional: cuatro aportantes activos por cada jubilado. Las Administradoras de Fondos de Jubilaciones y Pensiones fueron un proyecto del Banco Mundial con apoyo del Fondo Monetario que usaron a Chile como experimento de probeta en los ochenta. Se extendió en los noventa al Perú de Fujimori, al Méjico de Salinas de Gortari, a la Argentina de Carlos Menem. Algunos países que salían del socialismo real fueron usados como conejitos de indias por los Mengeles financieros del fin del siglo XX.
.

Fue vendida engañosamente por publicitarios que auguraban una vejez maravillosa con el apoyo sesgado desde el Estado ( Menem- Cavallo) a favor de los privados.
.

BALANCE DE UN FRACASO
.

El cambio de sistema implicó un desbalanceo fundamental al quedar el Estado sin una parte sustancial de los aportes y debiendo hacerse cargo de todas los pagos de las jubilaciones. Para percibir algo tan elemental no era necesario tener un postgrado en Harvard. En palabras de Julio Bárbaro: “ Cavallo le dejó al Estado la obligación de pagar las jubilaciones y le entregó al privado el derecho de recibir los aportes” Ante el agujero producido, el Estado tomaba fondos de las AFJP y se endeudaba a tasas elevadas, mientras estas cobraban comisiones sobre el capital aportado que oscilaban entre el 30 y el 40%. Desde un principio, la idea no fue preocuparse por el monto que cobrarían los jubilados sino meramente por el negocio cautivo y sin riesgo de las AFJP, enarbolando el argumento de crear un fuerte mercado de capitales para obras de infraestructura. El carácter rapaz del negocio quedaba a la vista. Toda persona o sociedad que administra fondos de otros y los invierte, cobra sobre la rentabilidad de su gestión y al efectivizarse la utilidad. Las administradoras cobraban por adelantado y con prescindencia de los resultados. Aparte de la instrumentación de trampas que no fueron denunciadas por ninguno de los que hoy se rasgan las vestiduras con frases altisonantes y ante la pasividad de los presuntos beneficiarios que claman sobre la seguridad de “sus ahorros”. Eso permitió detectar y llevar a la justicia a personal jerárquico de la AFJP Siembra ( Pablo Salvemini, fue condenado a cuatro años de prisión por fraude) no descartándose muchos otros casos, donde al iniciarse las operaciones realizaban inversiones bursátiles, sin registrar, que liquidaban al final del día. Si la operación daba ganancias, se la apropiaban. Si daban pérdidas se la cargaban a sus afiliados.
.

Según Jorge Lanata (Crítica 2-11-2008): “Desde 1994 (la ley 24.241, de AFJP, se sancionó el 23 de septiembre de 1993) el Estado dejó de recaudar 75.353 millones de dólares, y los jubilados tuvieron sus haberes congelados durante diez años.” En ese período las AFJP cobraron comisiones por cerca de doce mil millones de dólares
.

Luego de catorce años, del total de 445 mil afiliados a la jubilación de capitalización, casi el 80 por ciento requiere de algún tipo de asistencia del sector público para alcanzar apenas un haber mínimo Del total, 33 mil jubilados que ya tienen su cuenta individual consumida.
.

Al lado de este paupérrimo resultado, esta la contrapartida del crecimiento de la deuda pública para cubrir los fondos derivados a las AFJP, que con los intereses correspondiente bordean los cincuenta y cinco mil millones de dólares que aprieta sobre el cuello de la totalidad de los argentinos.
.

Un error frecuente, que seduce a muchos afiliados son los resúmenes cuatrimestrales que exteriorizan los fondos acumulados individuales que muchos creen que opera como una cuenta corriente que permitiría disponer de los mismos. Como muy bien escribe Alfredo Zaiat: “Esos montos brindan esa sensación de redención individual frente al resto del mundo miserable. Pero no es así. No poseen un derecho patrimonial sobre esos fondos como si fueran cajas de ahorro, sino que es un derecho previsional. Cálculos actuariales, crecimiento de la expectativa de vida y la lógica financiera de las compañías privadas que pagarían esa jubilación (aseguradoras de retiro) muestran con datos “objetivos”, como gustan hablar los abanderados de la restauración conservadora, que las AFJP son una estafa conceptual en términos de previsión social.”
.

Ante el proyecto enviado al Congreso, los defensores de la jubilación parcialmente privada responden que es un sistema que aún no ha madurado. Comparemos con el modelo chileno que ya lleva veintisiete años, nuevamente con el trabajo de Zaiat: “Todavía más claro se refleja en el espejo del modelo chileno de jubilación privada de AFP, que en 2011 cumplirá treinta años de vigencia, lo que implica un modelo que ya alcanzó su estado de maduración. Alrededor de 100 mil chilenos alcanzan por año la edad de jubilar. De ese total, unos 50 mil todavía siguen siendo atendidos por el sistema público por el período de transición entre el régimen estatal y el privado. De los restantes 50 mil, más de la mitad descubre que los fondos acumulados en las AFP no les alcanzan para lograr la pensión mínima, y tampoco tienen los aportes requeridos para conseguir la garantía estatal (20 años de contribuciones). Aquellos que están en edad de jubilarse, la mayoría se encuentra con que sus pensiones de AFP son menos de la mitad de las que obtienen sus colegas de similar edad y remuneración que lograron permanecer en el sistema antiguo (por ejemplo, los militares que Pinochet protegió de las AFP). Más de la mitad de los afiliados son mayores de 36 años y aportan menos de 4,2 meses por año. A ese ritmo, van a acumular menos de 184 aportes al cumplir la edad de jubilar y, por lo tanto, no van a tener derecho a la pensión mínima estatal (se requieren 240 aportes). En esa instancia intervino la reforma de Michelle Bachelet para asegurar ese ingreso básico, además de extender la asistencia estatal a las jubilaciones. En esas condiciones, más de la mitad de la fuerza de trabajo chilena –3,5 millones de personas– no tiene cobertura digna de parte del sistema de AFP, como no sea retirar los magros ahorros acumulados. Esta conclusión surge de estudios recientes de la Superintendencia de AFP e incluso de la propia Asociación de AFP”
.

Carlos Ominami, vicepresidente del Senado chileno y ex Ministro de Economía, experto en temas provisionales, afirma en Crítica del 2-11-2008: “Mostró (el sistema provisional chileno) que no cumple con ninguno de los objetivos básicos de un sistema de seguridad social. Tiene una muy baja cobertura, porque menos de 50% de los chilenos pudo encontrar una solución en el sistema de capitalización; muy bajo nivel de reemplazo, porque la pensión está muy por debajo del 50% de la última remuneración del trabajador, y además es un sistema costoso desde el punto de vista administrativo: de cada $10 que cotiza cada aportante, los costos de administración o utilidad de las administradoras representan entre dos y tres pesos. También tuvo un costo fiscal alto, en promedio en estos 27 años fue de cinco a seis puntos del Producto Bruto como transferencias anuales. Además es muy machista. Ocho de cada diez mujeres no tienen previsión social en Chile. Y se presta para la concentración económica, porque invierten pocas empresas. Sólo 60 compañías deciden sobre los fondos previsionales. Se trata de un sistema que opera como una concertación económica adicional.”
.

INVERSIONES DE LA AFJP
.

Las cinco principales AFJP en orden de importancia son: ORÍGENES de propiedad del asegurador internacional ING, que la adquirió en el 2007. MET ( ex Siembra), cuyo dueño es un grupo norteamericano. BBVA Consolidar Pertenece a un grupo español propietario del Banco Francés. Tiene cerca del 14% del mercado. ARAUCA BIT, pertenece al grupo OSDE. HSBC MAXIMA pertenece al grupo británico poseedor del banco HSBC. Representan en total cerca del 80% del mercado.
.

Las inversiones se destinaron fundamentalmente en un 55% a deuda pública, 10,9% en acciones, 7,47% en plazos fijos, 6,5% en acciones en el extranjero, 4,74% en fideicomisos financieros, 4,71% en fondos comunes de inversión. El resto a destinos varios.
.

Veamos un solo caso de inversión accionaria que se puede repetir hasta el cansancio.
.

En este caso del diario Clarín. Retornemos a la nota del periodista Jorge Lanata antes citada: “Debutó en Bolsa el 18 de octubre de 2007, con una emisión por 532 millones de dólares. El 20% de ese total se suscribió en Buenos Aires y el 80% en Londres, a un valor de $29,14 por acción. Esa cotización se desplomó: en el verano ya valía $22 (el 25% menos), en mayo bajó a $17,2 y hoy cotiza en 5,06 pesos. La caída –bueno es aclararlo– sucedió antes de la crisis mundial de las bolsas…….. El rendimiento anual de la acción de Clarín es de menos 84,386. Para decirlo de otro modo: si invertí 100 pesos en acciones de Clarín, hoy tengo 16 pesos. De los 106,4 millones de dólares que Clarín ofertó en el mercado argentino, las AFJP compraron por $310.679.481, según datos oficiales de la Superintendencia. Es decir, se llevaron toda la oferta, le dieron ese dinero fresco al grupo y hoy, un año más tarde, esos papeles valen $179.234.944.”
.

El financiamiento barato de Clarín era pagado con la descapitalización de los futuros jubilados. ¿Alguien se extrañará si el grupo Clarín vocifera contra la estatización de las AFJP?
Igualmente los niveles medios y altos compraban sus plasmas con financiación de los aportes jubilatorios.
.

Otra cifra engañosa que usan los propagandistas de las AFJP, es que 9.504.770 personas están afiliadas. Omiten informar el dato real. Los aportantes efectivos son 3.621.760 personas.
.

EL CASO SANDRA RUSSO. LA CARA OCULTA DE LAS AFJP
.

“Me avergüenza esta ley, me avergüenza vivir en un país en el que se confabule como al descuido contra los más débiles: en pocos años, millones de personas padecerán el desamparo al que los somete la ley provisional, mientras las aseguradoras se ahorrarán millones de dólares en pensiones a las que la gente no tendrá derecho. Cláusulas oscuras como ésta no es otra cosa que síntomas de descomposición, estrategias de avaricia, señales de barbarie disfrazada en spots publicitarios en los que las AFJP apelan a las palabras tranquilidad, seguridad y confianza. Da asco.”
.

Jueves 24 de julio de 1997. Hacía ya tres años que el menemato nos había tirado por la cabeza el régimen de capitalización. Todavía en ese momento a las AFJP yo les decía las JFK. Todavía la sigla no se había naturalizado. Y ya los abusos del engendro eran así.
.

Ricardo, mi marido y el padre de mi hija, había muerto a los 38 años hacía un mes cuando la contratapa titulada “Autónomos” fue publicada en este diario. Yo no estaba trabajando en esta redacción. Cuando descubrí la trampa, llamé al director de Página 12 y le pedí que publicara esa nota. El accedió.
.

En ella contaba que cuando había ido a averiguar sobre la pensión para mi hija a la AFJP a la que estaba afiliado su padre, una asistente social me había dicho, después de mirar en la pantalla: “Qué lástima, querida. Tu marido no califica”.
.

Ricardo era autónomo. Había pagado la cantidad de cuotas necesarias, pero no lo había hecho consecutivamente. Se había atrasado dos o tres cuotas y después las había pagado juntas, cuando le pagaron a él. El sentido común que rige las acciones de los trabajadores autónomos. Eso me hizo perder el derecho a la pensión. No lo sabía. Ricardo no sabía que dejaba a su familia sin pensión si no pagaba las cuotas consecutivamente. Nadie lo sabía. No se había dicho. No constaba en los folletos que repartían las AFJP. Era un secreto que se aprovechó para dejar a miles de personas sin derechos. Me enteré de que hubo casos de viudas que se endeudaron para pagar la deuda provisional y acceder a la pensión, como se había hecho siempre en el régimen de reparto. Las AFJP cobraban la deuda sin aclarar que después no habría pensión…….
.

Recibí a cinco hombres de traje en mi oficina. Lo que escuché me espantó: ellos me comprendían, ellos estaban de acuerdo conmigo, ellos sabían que la ley era demasiado amplia, ellos no negaban eso, todo lo contrario, ellos se ofrecían a acompañarme si yo presentaba una denuncia contra la ley por inconstitucionalidad, ellos sabían que tenían beneficios que eran inconstitucionales, ellos sabían que tarde o temprano pasaría, conmigo o con cualquier otro, ellos no se opondrían, ellos eran flexibles.
.

En aquel momento, por los caminos que fue tomando mi duelo, no seguí adelante con esa denuncia. No tuve fuerzas. Pero en el siguiente folleto vi que aparecía esa cláusula en tipografía legible. Y al poco tiempo, alguien advirtió lo que era evidente. El régimen se flexibilizó a sí mismo, a conciencia de que la ley le había sido regalada, que el dinero de los trabajadores y la vejez de nuestra gente les había sido concedida, como un territorio colonial, a un grupo de empresas privadas.
.

Hoy releo el párrafo con el que empecé esta nota, que era el párrafo final de aquella contratapa del ’97, y vuelvo a experimentar la misma náusea.”
.

EL MERCADO TOCADO
.

La reacción de los importantes intereses afectados se hizo sentir con rapidez. Bolsa en baja, compra de dólares, traslado de plazos fijos a la moneda norteamericana, incentivo del pánico a través de los medios. ¿ Gastar menos o saquear? SAQUEAR Joaquín Morales Solá La Nación 21 -10-2008 en primera página.
.

“ Todos los ojos están puestos en la corrida financiera” Carlos Pagni La Nación 27-10-2008 en portada. El columnista económico del diario fundado por Bartolomé Mitre, Jorge Oviedo, exponiendo una imaginación tropical, escribió el 21-10-2008: “El proyecto oficial de reforma del sistema jubilatorio significa que se acaba la salida que se les ofreció a quienes quieren tener sus ingresos en blanco, pagar sus impuestos y, como premio a ello, obtener una jubilación razonable y no una miserable prestación estatal”
.

Al pasar los fondos de los afiliados de las AFJP a Estado, éste pasa a formar parte de centenares de empresas lo que inquieta poderosamente al mundo empresario.
.

Entre otras Alpargatas, Aluar, Alto Palermo, Banco Bansud, Central Costanera, Cresud, Edenor, Consultatio S.A (Nordelta), Siderar, Molinos Río de las Plata, Metrovías S.A; Transportadora de Gas del Norte S.A; Transportadora del Gas del Sur S.A, Grupo Clarín; Irsa S.A; Telecom, BBVA Banco Francés, etc.
.

Como puede apreciarse el mercado ( las empresas) siente que lo han tocado. Y responde con suspensiones anticipadas, fuga de capitales, compra de dólares y otras reacciones ancestrales. Y los medios y los políticos que le responden anuncian catástrofes inenarrables y Apocalipsis de mucho más intensidad que el bíblico
.

EL GOBIERNO Y EL ESTILO GALTIERI
.

El gobierno actúa en forma espasmódica, con marchas y contramarchas, con lo que las mejores causas quedan expuestas a embarrarse o ser arrastradas hacia la derrota. Eso es no solo por las fuerzas poderosas que se movilizan en su contra sino, y eso es lo peligroso pero solucionable, por los groseros errores que se comete debido al alto grado de improvisación y porque los que toman todas las decisiones les sobra espacio dentro de un taxi. Por eso dejaron un flanco débil, al llamar a la libre elección previsional en diciembre del 2007, y volviendo sobre sus pasos en octubre del 2008. El estilo Galtieri fue abrazar una causa justa y patriótica con absoluta imprevisión y sin adoptar su estrategia a la relación de fuerzas y a los cambios derivados del conflicto.
.

El gobierno de Cristina Fernández ha emprendido una acción fundamental y justa, recogiendo lo que puede ser mejorado, con mucha mayor flexibilidad y mejores voceros que en el conflicto gauchócrata, lo que permite abrigar posibilidades ciertas que el proyecto pase favorablemente por el Senado.
.

Indudablemente el gobierno tiene que afrontar las consecuencias del cataclismo económico planetario y un cronograma de pagos importante. Cuando el periodismo y la oposición se refieren peyorativamente a la caja, tienen por objetivo avieso desviar el eje de la discusión hacia la apropiación personal o presume destinos difusos sin control. Cualquiera sea la interpretación tendenciosa o no, el ahora muy preciso y bien ubicado diputado Claudio Lozano, reivindicándose de su desacertado voto en el conflicto campestre, afirmó que lo importante es recuperar la previsión social para el estado más allá de los aciertos u errores del actual gobierno.
.

Por último está la crítica a la oportunidad. La contestación la dio acertadamente el periodista Eduardo Aliverti: “Esto último conduce al punto del dichoso momento elegido. Los críticos de la idea aseguran que es el peor, debido a la convulsión mundial y a que se realimentan los recelos sobre la seguridad financiera y jurídica del país. Si es por eso, vaya por lo que le toca a la timba internacional de los especuladores alentados por los países centrales. Linda seguridad hay por ahí. Pero, aparte, ¿cuándo sería el momento apropiado? ¿Quién dice que no debe ser hoy, justamente porque el temblor económico universal refuerza como obsceno que el Estado continúe permitiéndose una sangría de fondos colosal a cambio de ningún beneficio? Los argumentos de la derecha son en ese sentido de una contradicción pavorosa, bien que nada inocente: si el mundo está estable, no hay que hacer nada porque se prende una luz amarilla; y si anda a los tumbos, tampoco hay que hacer nada porque se enciende la roja. ¿Cuál es entonces el instante de época adecuado? Ninguno, porque, cualquiera sea, toca los formidables intereses de los más grandes ganadores que arrojó la década del ‘90.”
.

A los que hablan de la libertad de elegir, sería bueno recordarle como sostiene Sol Torres: “El marketing pro AFJP, la idea de eficiencia ante un mercado diverso donde el contribuyente podía elegir, la condición de contribuyente cautivo una vez que se ingresaba al sistema privado, esto hasta el año 2007; la afiliación compulsiva al sistema privado de los nuevos trabajadores que no manifestaban una elección explícita, y hasta la obligatoriedad de una contribución menor en el sistema privado que en el estatal, abultó las afiliaciones de las AFJP a pesar de que el sistema fuera de carácter mixto.”
.

EL FIN DE UNA MENTIRA
.

Se ha tomado la decisión correcta, una medida estructural, más allá de la improvisación y cierto déficit en la comunicación adecuada. Pero es imprescindible señalar que no basta con volver a junio de 1994. Con todas las limitaciones señaladas, el sistema provisional debe tener como eje y objetivo jubilados con retribuciones dignas. Para que el Estado recupere credibilidad y prestigio, el único camino son prestaciones adecuadas y no mero enunciados ideológicos.
.

Debe quedar claro igualmente, que a pesar de sus limitaciones, de sus zonas profundamente oscuras, del desmantelamiento de los organismos de contralor, que permite alentar las sospechas de corrupción, de su enclaustramiento, de sus enormes debilidades para la construcción política, el gobierno aventaja por muchos cuerpos a una oposición que nuevamente agrupó a los exponentes más conspicuos del pasado. Observar como coincidían la Sociedad Rural, Confederaciones Rurales, los bancos, La Nación, Clarín, el PRO, la Coalición Cívica, los Radicales, empresarios mediáticos que hacen honor a su apellido como Cristiano Ratazzi, los equivocadamente ubicuos Alfredo de Ángeli, Juan Carlos Blumberg con la bendición del patéticamente oportunista rabino Sergio Bergman, reclamando todos por una República a la que han violado siempre, por acción u omisión, y por una Constitución a la que citan fragmentariamente. Omiten sospechosamente el artículo 14 bis que sostiene: “El Estado otorgará los beneficios de la seguridad social, que tendrá carácter de integral e irrenunciable.”
Read more »

Entre Spinoza y Hobbes o el miedo, la inseguridad y la política

El filósofo Ricardo Forster analiza la continua presencia del miedo en el pensamiento político moderno para explicar cómo en torno de la "inseguridad" se movilizan ahora los recursos materiales y simbólicos de una derecha que busca motorizar los "reflejos" regresivos de la sociedad. Y advierte sobre el papel de los medios

Ricardo Forster

1 La agenda de los medios de comunicación es recurrente y cíclica; ciertos temas regresan a escena cuando es necesario atizar en amplios sectores de la población la insoportable sensación de una inseguridad creciente que se asocia, en el imaginario colectivo incentivado por los lenguajes mediáticos, con el miedo. Esa antigua pasión que acompaña a los hombres desde la lejanía de los tiempos ha sido eje de un debate fundacional de la política moderna allí donde ha trazado las diferencias centrales entre un proyecto fundado en la utilización astuta del miedo a la inseguridad como fuente de legitimidad del poder público asentado en el uso discrecional/jurídico de la coerción y de la violencia y aquel otro que destacó que esa pasión negativa lo que impulsaba era un aumento del sometimiento de los individuos y un claro cercenamiento de su libertad.


El filósofo italiano Remo Bodei despliega en su excelente Geometría de las pasiones una decisiva contraposición entre las dos líneas maestras del pensamiento inaugural de lo político moderno, mostrando los caminos bifurcados que se abrieron a partir de las interpretaciones enfrentadas que en torno del "miedo" como pasión se expresaron en Baruch Spinoza y Thomas Hobbes a mediados del siglo XVII. El miedo, según lo aborda el judío holandés, como pasión negativa, como anclaje en un orden de la sumisión que impide a los seres humanos elegir su camino y que los conduce a la ciega aceptación de la tiranía y la dominación que se afinca, precisamente, en esa pasión que maniata el espíritu libertario y que sigue prisionera de una forma de trascendentalismo. Y el miedo como una pasión positiva y racional que hace posible, en la perspectiva de Hobbes, la renuncia a un estado de peligrosidad y conflicto permanente que será reemplazado por un orden sustentado en la coerción y la renuncia al uso indiscriminado de la violencia; sin miedo a la anarquía social, sin miedo al más fuerte y a la muerte, sin miedo al conflicto y la violencia no sería imaginable el pasaje del estado de naturaleza al contrato fundacional.


Spinoza como abanderado de una tradición democrática afirmada en los principios de autonomía y libertad y que desnuda el fondo oscuro y represivo que se guarda en la producción intensiva del miedo social; Hobbes, pensador del poder y del Estado, genio fundador de un giro central en la filosofía política, destacará, con fuerza indeleble, la importancia decisiva del miedo como regulador de las prácticas políticas y sociales, como verdadero límite del orden, sea monárquico o republicano. Hacer una pesquisa en torno de la continua presencia del miedo en el pensamiento político moderno es indispensable para intentar comprender lo que sucede en nuestra actualidad, el modo cómo en torno de la "inseguridad" se movilizan los recursos materiales y simbólicos de una derecha que busca motorizar los "reflejos" regresivos instalados en nuestra sociedad.


2 En las urbes contemporáneas, en especial en las tercermundistas, la pobreza, la exclusión, el desempleo y la fragmentación social son el caldo de cultivo para la proliferación de diversas formas de violencia urbana. Una profunda anomia sacude a esos territorios marginados, amplificando las causas y la multiplicación de las distintas formas delictivas, perturbando la "tranquilidad" de los sectores acomodados que sólo atinan a identificar su "miedo" a una inseguridad amorfa, oscura, producto de mundos autogenerados y habitados por individuos socialmente desechables, incorregibles y cuya peligrosidad sólo puede ser combatida con mano dura y leyes a la altura de la "emergencia nacional". Desde siempre, las clases acomodadas han transferido sus responsabilidades proyectando la idea de un "mal endémico" en la existencia "natural" de la pobreza, convirtiendo al pobre en un delincuente en potencia y borrando las huellas que comprometen a un sistema de exclusión e injusticia del que son sus usufructuarios.


La sobreexposición mediática de fenómenos de violencia e inseguridad apunta a debilitar las acciones que tiendan a buscar caminos alternativos a los de la mera represión pero, fundamentalmente, buscan solidificar el miedo en las capas medias, amplificando su deseo de mayor control y punición, al mismo tiempo que van profundizando las marcas del prejuicio y el racismo allí donde casi siempre la violencia y la inseguridad son consecuencia, según ese relato hegemónico, del vandalismo de los sumergidos, de los habitantes de esas "ciudades del terror" que se multiplican alrededor de los barrios "decentes".


No casualmente se entrelaza un discurso obsesivo, machacador, que viene de los medios masivos, con el aumento del miedo en las clases medias, hasta confluir con el reclamo de mayor represión y menos garantismo jurídico que suele estar siempre representado, en el imaginario colectivo, por políticas de derecha que se instituyen en portadoras de "lo que quiere la gente" frente a gobiernos pasivos, en el mejor de los casos, o cómplices de la delincuencia. Esa sobreexposición mediática constituye uno de los modos de multiplicar la sujeción social y de contrarrestar cualquier proyecto de transformación de un sistema de injusticias que es la base de la anomia y la violencia, apuntando a consolidar una sociedad fragmentada, atravesada por el prejuicio, angustiada por el miedo y disponible para políticas de coerción que cuajan perfectamente con el odio de clase y la lógica racista tan al alcance de la mano cuando lo que domina socialmente es el miedo. Y, siempre vale la pena aclararlo, la que suele ganar con estos discursos atemorizantes es la derecha, que ha sabido apropiarse de los recursos simbólicos desplegados por la máquina comunicacional, una máquina que se ha convertido en la usina productora de esos mismos discursos que multiplican los efectos del miedo y del prejuicio.


3 A la derecha ya no hay que ir a buscarla sólo a las zonas dominadas por la moralina, ella ya no mora en las habitaciones oscuras de esas casas semiderruidas que apenas si son testigos de otra época en la que la voz del Gran Inquisidor imperaba recordando los horribles fuegos del infierno. A la derecha que ejerce el poder económico y político, no a los restos retóricos de personajes antediluvianos, no le interesa la cuestión moral ni la defensa de venerables tradiciones; lo que le importa es captar los reflejos espontáneos de la gente, apropiarse de sus secretos más íntimos y sus prejuicios no siempre expresados pero intactos en sus deseos. Y será tarea de los medios de comunicación explotar esa cantera de símbolos, miedos y deseos, movilizándolos a favor de nuevos lenguajes que van penetrando intersticialmente la cotidianidad social hasta redefinir las condiciones del entramado cultural político que está en la base de la actual gramática de la dominación.


A mayor embrutecimiento, más arraigada esa "nueva derecha" que hoy habita las calles de nuestras ciudades y las zonas perversas "liberadas" por los dueños de la información y su circulación. Esa derecha se ve reflejada en el discurso periodístico que domina las rotativas y los canales de televisión, de un periodismo que no ha dejado de ser cómplice de los dueños del poder, tanto en épocas dictatoriales como democráticas. Sus espasmos histéricos y amarillistas para abordar la realidad, sus groseras simplificaciones, sus exacerbaciones al servicio de esa otra derecha efectivamente activa en los nudos del poder económico y político, de esa derecha que ha financiado desde siempre el lenguaje falaz, mezquino y empobrecedor de esos mismos medios que suelen desgarrarse las vestiduras ante cualquier censura a la "libertad de expresión", ante cualquier fijación de límites a una impudicia arrolladora que invade la vida de los argentinos.


Afirmar que un significativo sector de la sociedad actúa de acuerdo a lo que se puede llamar una visión de derecha, que en sus prácticas se manifiestan actitudes autoritarias, que el sesgo de sus valores es el producto del individualismo más feroz y la lógica del mercado, constata una realidad favorecida desde los medios de comunicación y replicada sin agregarle ni una coma por el universo de los lenguajes políticos, especialmente de aquellos que tienden a elaborar sus intervenciones públicas asociándose a lo que "siente el ciudadano común y corriente". La derecha política ha sabido aprovechar esas señales que vienen de la calle, ha buscado apropiarse del malestar de la clase media multiplicando los reclamos de represión. La idea que domina ese discurso es la de la vigilancia y la limitación de las libertades ampliando las funciones policiales, convirtiendo a la policía en mucho más que una fuerza de prevención o en un instrumento de control bien regulado por el Estado; la ilusión de la derecha es acotar los movimientos de los ciudadanos, forjar fronteras que impidan a los pobres ocupar esos espacios que les han sido vedados. Esa derecha se ha puesto en movimiento frente a un gobierno al que identifica como heredero del populismo de izquierda, verdadera bestia negra que hoy representa a sus ojos lo más próximo a la pérdida de sus privilegios asociado con un proceso que llevaría a la Argentina hacia la revolución social. Kirchner ha sido (y ahora lo es Cristina), a los ojos de esa derecha, el Kerenski argentino, aquel que deja abiertas las puertas para que la negrada subalterna se derrame sobre una sociedad atemorizada.


Esa derecha sabe que no existe ningún puente entre las intenciones kirchneristas y los sueños trasnochados de la izquierda revolucionaria; pero lo que le interesa es debilitar un proyecto que aspira, en el mejor de los casos, a devolver cierta equidad a la sociedad y a recuperar algo de lo que otrora representó un Estado de bienestar. La derecha ideológica sabe muy bien que nada a favor de la corriente de esa otra derecha capilar que actúa de acuerdo a los miedos y a los prejuicios, que ha plegado cualquier bandera asociada a la solidaridad para atrincherarse en la defensa histérica de sus propios bienes. El miedo es, hoy, un aliado inmejorable para profundizar el giro hacia la derecha, para apuntalar una sociedad de la vigilancia y el castigo que privilegie la seguridad a la justicia, la intervención policial al mejoramiento de las condiciones de vida. La derecha sabe qué exigir porque ha logrado captar el alma de gran parte de la sociedad, ha sabido trabajar en sus zonas más oscuras, mutando la vergüenza ante esos sentimientos por su reivindicación pública.


Mirar el mundo desde el miedo es lo peor que le puede suceder a una sociedad, es el punto de partida de inéditas formas de violencia, la condición de posibilidad de su aceptación. La derecha, desde siempre, ha sabido trabajar con el miedo, entiende la escena que se configura a partir de ese sentimiento apasionado, terrible que, como sabía Spinoza, es absolutamente negativo, pero que constituye el humus de todos los discursos de la vigilancia, la punición y la infantilización de la sociedad. Tener miedo abona el terreno para la consolidación de sentimientos cuyo principal agente de vehiculización fue y es la derecha. Lo inédito, tal vez, es que junto al miedo se manifiesta el dominio abrumador de prácticas articuladas alrededor de la industria del espectáculo, del ocio y de la amplificación de mundos artificiales prometedores de paraísos para todos los que logren permanecer de este lado de la línea. La retórica de la derecha puede apelar a motivos que antes parecían provenir de otras alternativas: la realización personal, el disfrute de la vida, el cuidado del cuerpo, el goce sensual, la despreocupación por el mañana para afincarse en el puro presente. En el imaginario de las clases medias y de los sectores populares que han logrado sustraerse a la marginalidad, la pérdida de algunas de estas dimensiones de la vida cotidiana representa, a sus ojos alarmados, el horror de la pobreza, ese deslizamiento hacia la oscuridad de una indigencia cuyo fantasma aterroriza las noches de la gente decente. En esas zonas vulnerables, la derecha seguirá proliferando, encontrará, como hasta ahora, las correspondencias imprescindibles desde las cuales multiplicar el dominio de su propia visión del mundo.

Read more »

Opinión

Lo negro
-


Una reflexión sobre cómo en la lengua lo negro está manchado irremediablemente. La llegada al poder de Obama hace oportuno revisar por qué las hadas son blancas y las brujas se visten de negro. Y algunos apuntes sobre la profesión periodística, la responsabilidad de quienes trabajan en los medios y el necesario cuidado del lenguaje.
.
Sandra Russo


Hay un vallenato del colombiano Andrés Landera que se llama Cuando lo negro sea bello. Así se llama también un programa de radio en la 93.50. En él participo leyendo columnas que escribí en el 2001. En ese programa pasan una deliciosa música tropical; deliciosa y compleja. Es la cumbia original, antes de que pasara por las discográficas que le dejaron sólo su esqueleto rítmico.


El título de Landera es hermoso y pertinente. ¿Qué pasará cuando lo negro sea bello? ¿El mundo quedará patas arriba? ¿Qué haremos, cuando lo negro sea bello, con la enorme cantidad de connotaciones peyorativas, despreciativas y discriminatorias que nos proporciona el habla cotidiana para referirnos a lo negro?


En Estados Unidos deberían comenzar a considerarlo. En la lengua, inglesa o española, los negros son quienes tienen la piel del mismo color que todo lo que nos espanta. Cualquier inocente día de semana se asienta en la catástrofe o la tragedia cuando al martes o al viernes se le agrega el adjetivo "negro". Las Bolsas de todo el mundo manejan perfectamente el código.


En el uso autóctono, la expresión "un negro" no necesita ser completada con ningún adjetivo, pese a que frecuentemente la gente que usa esos términos la completa con ganas. Pero además define al emisor. Hay un tajo profundo entre quienes se refieren a los pobres como "los negros" y quienes jamás lo harían. Pueden cortarse romances, amistades recientes y buenas vecindades entre alguien que se queja de "los negros" y alguien que escucha esa expresión y se resiente tanto que se vuelve marxista y peronista al mismo tiempo aunque sea por quince minutos.


Lo negro, como la izquierda, ha sido desplazado en la lengua hacia zonas oscuras y miserables. Mientras lo blanco connota pureza, lo negro trae la idea de suciedad. Mientras blanco es el vestido de las novias y negro es el vestido de las viudas, actuar por izquierda es hacer trampa, corromperse o implicarse en cualquier delito. Ir por derecha, en cambio, es ser frontal, tener coraje, tener paciencia, tener moral.


En el mundo en el que vivimos, lo negro ha sido marginado y sacrificado, porque lo negro es ajeno. La historia occidental está escrita por una mano blanca. Es comprensible el estallido de alegría que vivieron las minorías en Estados Unidos, ahora que un afroamericano es tan americano como un descendiente de ingleses. Pero las expectativas políticas deberían ajustarse a lo que cree Obama, a lo que plantea Obama, y no a su negritud. Colin Powell y Condoleeza Rice son dos ejemplos de negros que fueron aceptados en el poder cuando demostraron que podían olvidarse de quiénes eran.


Sin embargo, el hecho simbólico de un negro allá arriba de todo es una buena ocasión para revisar las costuras de nuestro lenguaje, que fueron hechas cuando lo negro estaba lejos de ser bello, lejos de acceder a decisiones importantes y todavía más lejos de poder dar su propia versión de las cosas.

Read more »

Sinceramiento brutal.

Gracias, Buzzi
.Eduardo Aliverti

Sí, el primer sentido de estas líneas es un profundo agradecimiento al amigazo Eduardo Buzzi. Pero el fin no es ése, sino valerse de eso para llamar la atención sobre ciertas opiniones y acciones circulantes.


El presidente de la Federación Agraria produjo uno de los sinceramientos más felizmente brutales de que se tenga registro público. Dijo que "la consigna es desgastar a este Gobierno", y no hay ninguna posibilidad de que no haya medido que lo dicho no trascendería. Lo aseveró en una reunión de productores agropecuarios con cobertura periodística. Dijo "desgastar", dijo "erosionar", dijo "virulencia". ¿Por qué lo dijo? Porque sabe que tiene que aglutinar la furia de los rentistas rurales pequeños y medianos, so pena de que éstos terminen por no entender cuál fue el negocio de haberse aliado a lo peor de lo peor de la derecha campestre si es que, derrotada la dichosa Resolución 125, acabaron como pato de la boda. Lo reconoció porque, de toda otra manera, sus bases quedarían sin horizonte de lucha donde volcar su resentimiento. La Rural y Cía. ya los usaron de preservativo, los que se jodieron son ellos, el diablo nunca paga bien y entonces Buzzi sale a doblar la apuesta para conservar consenso. Sin embargo, así la razón no fuese ésa y se tratase de cualquier otra, ¿Buzzi dijo algo que no supiesen los que defendieron y se plegaron a la lucha del "campo"? ¿Qué es lo que tanto molesta de su confesión, como no sea el haber reconocido que el objetivo último de la guerra gaucha era imponer condiciones desde una alianza social de derecha? ¿Qué tiene de malo reconocerlo? ¿Que "desgastar" es asociable a "golpismo"? ¿Y qué suponían que era asociarse para defender intereses individuales y de sector contra la intervención del Estado en la economía, por muy sospechoso que fuere para qué quiere intervenir el kirchnerismo? El golpismo ya no adquiere formas militares, pero la política siempre significa vencer al otro en la administración de los conflictos. Buzzi lo verbalizó, lo despejó. Puso negro sobre blanco de qué se trata: derrotar al Gobierno porque afecta sus negocios y la negociación ya no tiene sentido porque al Gobierno no le importa. Esto último podrá estar bien o mal y puede deberse a la convicción oficialista o a que es una gestión de improvisados que resuelve qué hace sobre la marcha; pero lo cierto es que hay una parte que no oculta dónde se para y hay otra que, hasta la "confidencia" de Buzzi, decía que su batalla era por la defensa de la Patria. Y aparece Buzzi y dice no. Dice que es la defensa de ellos, que enfrente hay alguien a quien doblegar y que para someterlo es necesario ratificar el acuerdo con quienes sean, no importa la historia y el olor que desprendan. Qué horror, se espantan sus aliados y simpatizantes sectoriales, políticos y periodísticos. Con todo lo que vivió este país, hablar de "desgastar" a un gobierno constitucional. ¿Se dan cuenta ahora, y no cuando estaban en cadena nacional con un coro uniforme contra la tiranía?


La hipocresía de esa razón tiene su espejo gemelo frente al debate por la reestatización del sistema jubilatorio. El proyecto del Gobierno es o puede ser todo lo desconfiable que se quiera. Hay necesidad de caja para afrontar los vencimientos de deuda; no es un tema que figurase en agenda; lo sacaron de la noche a la mañana en forma desprolija, como casi todas las decisiones que encaran; debieron aceptar varios cambios porque los controles del destino recaudatorio más bien se parecían a un relajo. Pero nadie, con seriedad y honestidad intelectual, puede oponerse a liquidar el más bochornoso de los negociados que dejaron los '90. Y tanto es así que algunos de los periodistas y comunicadores, de la derecha más modosita, se animaron a inquirir a referentes de la oposición acerca de si sus sospechas sobre la iniciativa oficial implican defender a las AFJP. Ninguno sabe qué contestar. Se enredan en explicaciones con principio pero sin final, arguyen que es una confiscación de ahorros y reclaman por un gran debate. O sea, la nada misma. No se animan a asumir que defienden el régimen de "capitalización" (curiosa palabra, en tanto sus adherentes no hacen más que descapitalizarse de modo progresivo), porque saben que hacerlo es política y técnicamente impresentable. El camino que les queda, en consecuencia, es aprovechar la circunstancia para reagrupar fuerzas a partir de las suspicacias que despierta el proyecto kirchnerista; y desde ahí, intentar la reactivación de lo que Buzzi admitió como meta: desgastar, erosionar. No será precisamente un periodista como el firmante quien vaya a cuestionar que detrás de cada determinación política subyace un posicionamiento ideológico, por acción u omisión. Pero si como juego de razonamiento pudiera aceptarse, con carácter denostador, que detrás de la reestatización jubilatoria hay intereses de construcción de poder que van más allá de la defensa de los fondos previsionales, ¿qué cabe decir de Alfredo De Angeli, Juan Carlos Blumberg & Asociados, el rabino Sergio Bergman y la Corriente Clasista y Combativa, entre muchos otros, sumados a la militancia activa contra el proyecto oficial? ¿Cómo es esa lógica? ¿En un caso hay ideología, en su acepción de ideologismo perverso? ¿Y en el otro hay ciudadanos intachables provenientes de las más variadas esferas, con la sola pretensión de oponerse a un saqueo del Estado?


En el mismo sentido, la marcha de los "pañuelos negros" frente a la residencia presidencial de Olivos, por parte de víctimas de delitos urbanos, cuenta también con el concurso de quienes se enfrentan a las retenciones agropecuarias y al cambio del sistema de jubilaciones. ¿Alguien le pregunta a De Angeli qué cuernos hace en una manifestación de víctimas de la inseguridad, en la que además participa como organizador? No. ¿Está mal que organice y participe? No, está perfecto: es un actor político en legítima función de desgastar a su oponente. ¿Alguien le pregunta a un rabino qué hace jugando un papel público contra la vuelta de las jubilaciones al Estado? No, y se copia la secuencia de respuesta anterior. Lo que resulta vomitivo es el cinismo de disfrazar esa tarea de opositor activo bajo el antifaz de la mera indignación como "simple ciudadano". Lo que no se aguanta es que quieran ignorar como si tal cosa el subtexto de convocar, en la Argentina, a una marcha con pañuelos que no sean blancos. La producción de sentido que eso significa. El proyecto político que eso quiere decir.


Así que gracias, Buzzi. Un millón de infinitas gracias por contribuir a dejar bien claro desde dónde se habla y se hace, y con quiénes. Nadie ha pasado tan en limpio cuáles son las alianzas sociales que están hoy en juego en este país.

Read more »

De los pelos.

De peluquería, nada
.

Sandra Russo

Hay algo con la energía femenina expuesta en público que no se termina de digerir. El cruce de María América González y Patricia Bullrich en la Cámara fue un dato más de esta etapa argentina misteriosa, apasionante, crispada. En principio, diré que estaba haciendo cosas por mi casa, la tele puesta en TN, cuando el tono monocorde de los discursos se quebró abruptamente y fui a ver qué pasaba. No podía creer lo que veía. Bullrich había saltado en su banca y se desencajaba, y entonces volvieron a estudios. Apreté convulsivamente el control remoto y puse C5N. No lo podía creer, tampoco. Con la discusión de fondo, el cronista decía bobadas. Era evidente que ese cruce iba a ser el recuadro "de color" (ya vuelvo sobre las comillas en el color) más importante después de la noticia de la media sanción, pero la televisión, que hubiese podido transmitirlo en directo, se lo morfaba.


En el discurso político en general hay dos tonos. Uno que es el principal, el que argumenta, el que razona, el que insta o explica. Y hay otro que sobreviene cuando la razón deja paso a la pasión, en lo que podría interpretarse como la puesta en escena del amor del sujeto político por el bien. Lo que argumenta es lo que él considera más cerca del bien común. Ama el bien común. Luego, ese amor, esa pasión, se transmite en los momentos en los que el discurso se enciende, el orador vibra, la voz se quiebra, las manos golpean la mesa, en fin, todo eso.


Cuando las mujeres políticas exhiben esta versión de sí mismas, cuando ellas acceden a ese estado de "fuera de sí" –que no siempre es honesto, claro–, algunos mienten en los dos tonos, sobreviene un desconcierto. "Discusiones de peluquería", se las ha llamado ya varias veces desde que hay tantas mujeres por la política. Esa manera de designar esas explosiones de vehemencia no hace otra cosa que subestimarlas de entrada. En la peluquería se discuten boludeces. Yo creo que lo que estaban discutiendo el jueves María América González y Patricia Bullrich no era ninguna boludez.


En los programas periodísticos, los columnistas con nombres conocidos se preguntaban esta semana qué pasó que la oposición fue tan fácilmente partida por el oficialismo. No deberían haberse preguntado solamente eso. Deberían haberse preguntado cómo fue que también ellos, los protagonistas de los grandes medios, se quedaron de pronto con menos entrevistados y menos argumentos para demonizar al oficialismo. Ya no tuvieron ese mosaico amplio que les regaló la 125. No sólo la oposición política se partió.


La discusión sobre las AFJP puso en blanco sobre negro quiénes son algunos de los que hace unos meses no sólo empezaban a encarnar la nueva derecha sino a creerse que eran una fuerza mayoritaria. Pueden serlo. Pero no lo son aún. La discusión entre María América González y Patricia Bullrich puede ser leída como la fractura en acto del friso loco de la 125. Hay dirigentes que han sostenido a lo largo del tiempo una misma línea de pensamiento, y han mudado de bloques acomodando sus fuerzas a sus convicciones, y hay otros, como Patricia Bullrich.

Read more »

¿Un nuevo Tío Tom?

Atilio A. Boron

En vísperas de las elecciones estadounidenses, Noam Chomsky dijo que Barack Obama "era un blanco que había tomado demasiado sol". Ese comentario fue repudiado por la intelectualidad "progre y bienpensante" del mundo entero pero, en vista de la formación ideológica y los intereses defendidos por las personas recientemente consultadas para elaborar una estrategia de salida de la crisis, la advertencia del gran lingüista del MIT parece plenamente justificada. En efecto: solicitar la opinión de Paul Volcker, ex chairman de la Reserva Federal en los años de Reagan; de Warren Buffett, un megaespeculador del casino financiero mundial; o de Lawrence Summers, ex funcionario del Banco Mundial y secretario del Tesoro de Clinton, al igual que Robert Rubin; a Jamie Dimon, actual presidente del Banco de Inversión J. P. Morgan, y Timothy Geithner, ex gerente del FMI y actual presidente del Banco de la Reserva Federal de Nueva York, no parece ser el camino más apropiado para quien hizo su campaña predicando incansablemente que representaba el cambio y que iba a garantizar el cambio que la sociedad norteamericana reclamaba con creciente insistencia. Todos estos personajes integran el núcleo fundamental del capital financiero y son responsables directos del estallido de la crisis que hoy agobia a la economía mundial y que –no es un dato menor– ha servido para concentrar aún más el poder que detentaban los más agresivos conglomerados del capital especulativo a escala mundial.


Obama recibió un mandato que le exige escuchar otras voces y guiarse por otros intereses, y está desoyendo ese mensaje. En lugar de reunirse con los agentes de Wall Street tendría que haber convocado a los principales líderes de los movimientos sociales que lo catapultaron a la Casa Blanca; a los organizadores sindicales, perseguidos sin pausa desde hace años, incluso en los años de Clinton; a los economistas heterodoxos, como Paul Krugman, John K. Galbraith hijo o Robert Solow, sin ir más lejos, que ya expresan su preocupación ante el retorno de los talibanes de mercado que originaron la actual tragedia. Su búsqueda de un "acuerdo bipartidario" para enfrentar la crisis y su opción por dialogar con los autores del desastre equivale a pedirle al zorro que cuide el gallinero. Obama tiene poco tiempo, muy poco, para definir lo que será su gobierno. Lo peor que podría ocurrir es que "el negro" de la Casa Blanca –tan celebrado por un periodismo poco cuidadoso como el iniciador de una nueva época histórica– termine siendo lo que en los Estados Unidos despectivamente se conoce como un "Tío Tom": un negro desclasado que traiciona a los suyos y que se pone al servicio de sus amos. Todavía es prematuro llegar a esta conclusión, pero conviene repensar lo que dijo Chomsky y tratar de evitar tan lamentable frustración.

Read more »

Pichones de Fuld

Alfredo Zaiat

"Usted fue capaz de embolsarse 500 millones de dólares y mi pregunta es si eso es justo para un presidente ejecutivo de una empresa que ahora está en quiebra. Es algo inimaginable", se enfureció el presidente del Comité de Reforma Gubernamental y Control de la Cámara baja de Estados Unidos, Henry Waxman, con la mirada clavada en el CEO del quebrado Lehman Brothers, Richard Fuld. El financista corrigió la cifra: la redujo a 350 millones de dólares en ocho años. Los banqueros domésticos que operaron durante catorce años las AFJP todavía no tuvieron que comparecer ante el Congreso sobre los ingresos cobrados con el dinero previsional de los trabajadores a lo largo de ese período. La labor de la Comisión de Previsión Social del Senado tiene la oportunidad de avanzar en ese tema sensible, que permitirá sumar más contenido a los conceptos de "saqueo" y "confiscación", aunque en sentido contrario a los alaridos de los defensores del sistema de capitalización que desquició el régimen jubilatorio. Como saben interpelar los fanáticos militantes de la ley de la oferta y la demanda, cada uno tiene el derecho a recibir el ingreso que pueda conseguir en el mercado. Provocan con que no es pecado ganar mucho dinero y que quienes lo cuestionan son envidiosos que no entienden cómo funciona el capitalismo. Esas reglas de juego son muy claras. No se requiere explicarlas ni abordar ese tema sabido. No se trata de la moral del capital ni de las retribuciones en sí de un equipo de ejecutivos, sino que esos fabulosos ingresos no surgen de la conocida relación desigual obrero-empresario ni de la especulación financiera con dinero de inversores como en Lehman, sino que nacen del aporte previsional de trabajadores. Si ya esos elevados salarios tienen ese origen odioso, la situación todavía es más irritante porque esos financistas siguieron cobrando fortunas pese a las enormes pérdidas contabilizadas por el juego especulativo con los fondos de capitalización, además de que se proyectaban jubilaciones miserables para esos trabajadores. La estructura de remuneraciones en los bancos de inversión de Wall Street, como Lehman Brothers, termina siendo menos perversa que la de las AFJP. Esos banqueros de Wall Street no cobraban salarios extra cuando las inversiones recomendadas no rendían y sus ingresos disminuían cuando realizaban mal su labor. En cambio, los ejecutivos de las administradoras eran inmunes a cualquier eventualidad. Primero, constituyeron sus salarios con el aporte de los trabajadores retenido por elevadas comisiones. Luego, si las inversiones de las cuentas de capitalización ofrecían ganancias o pérdidas no influía en su nivel de ingresos básico. Si el saldo era positivo, recibían un bonus; el resultado opuesto, ninguna rebaja. Y, por último, el resultado de ese sistema derivaba en haberes paupérrimos para los trabajadores, que con sus aportes ayudaron a construir un esquema que enriqueció a unos pocos. La jubilación mínima equivale, en promedio, al 2 por ciento del salario mensual de esos ejecutivos. Así se diseñó la exageración del capitalismo: la fuerza de trabajo no sólo sirve para la reproducción del capital, sino que el dinero previsional de los trabajadores fue utilizado para la generación del propio capital.


Además de sus niveles salariales, los representantes de las AFJP tendrán la oportunidad de explicar ante los senadores las varias defraudaciones que realizaron esas compañías con los fondos de los trabajadores. El Estado, a través de funcionarios públicos de la Comisión Nacional de Valores y la Superintendencia de AFJP, frenó varias de ellas protegiendo el capital de los afiliados, que teóricamente era el principal objetivo de las administradoras. El caso más escandaloso y que llegó a un juicio oral y público involucró a la AFJP Siembra, cuando pertenecía al Citibank, y a la agencia bursátil Rabello. La maniobra que realizaban era tan simple que ofende la idea de sofisticación del negocio financiero. Si la cotización de la acción comprada bajaba, el papel se asignaba al fondo de Siembra, y así la pérdida era contabilizada por los trabajadores que aportaban para su jubilación privada. En cambio, si el precio de la acción subía, otro era el comprador y se llevaba la ganancia. Para ello se había constituido un acuerdo entre operadores de Siembra y de Rabello. El primero le indicaba al segundo ejecutar la operación de compraventa, que se realizaba con Cedears (certificados representativos de acciones extranjeras), a través de una comunicación por un teléfono celular, para no dejar registro. Utilizaban esa vía porque los teléfonos de la mesa de dinero de Siembra eran grabados por normas internas para controlar y para aclarar diferencias con contrapartes. A quién se le asignaba la operación, según el resultado, se definía al final de la jornada. Como esos papeles tenían una elevada volatilidad en una misma rueda, si el saldo era quebranto, el "mal negocio" era para los aportantes a la AFJP. En cambio, si el balance era una ganancia, ésta pasaba a engrosar otras cuentas ajenas al fondo de Siembra. Cuando se quería oficializar la operación, se recurría a las líneas telefónicas de la mesa de dinero.


La Unión Industrial, la Asociación Empresaria Argentina, la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa y la Cámara de Comercio de los Estados Unidos en la República Argentina (AmCham) han manifestado una defensa cerrada de las AFJP. La AmCham no expresó en ese caso de estafa de Siembra tanta preocupación por el desmanejo de los fondos de los futuros jubilados privados que afectaban "derechos adquiridos", la "seguridad jurídica" y la "confianza y credibilidad", argumentos incluidos en el desmesurado comunicado de esa entidad de lobby difundido el jueves pasado para atacar el proyecto que pone fin a las AFJP. Uno de los integrantes de la AmCham es el Citibank, que en ese momento manejaba la AFJP Siembra.

Read more »

125 no era un número cualquiera.

Vuelve el perro arrepentido: otra disculpa de Buzzi
. .
El titular de Federación Agraria reconoció que fue "poco feliz" de su parte haber dicho que el propósito de Federación Agraria era "desgastar al gobierno"
.
.
El titular de la Federación Agraria Argentina (FAA) reconoció que fue "desafortunada, poco feliz" la declaración que hizo en una asamblea de productores cuando dijo que el propósito de la entidad era "desgastar al gobierno".
.
"Entiendo que suena muy mal" esa expresión, "pero está dicha en un contexto en que las políticas del gobierno nos sacan del mapa" a los productores agropecuarios, intentó justificar.
.
Tras hacer su autocrítica en declaraciones radiales, Buzzi insistió en que la federación que preside "es la que más se persigue" desde el Poder Ejecutivo Nacional.
.
Con estas aclaraciones, Buzzi intenta poner un manto de calma en los diversos sectores que repudiaron los dichos realizados en una reunión de productores en Sáenz Peña, a 180 kilómetros de Resistencia, Chaco.
.
Allí, el titular de FFAA aseguró que el accionar de la Mesa de Enlace apunta a "ir desgastando, erosionando desde donde se pueda a este gobierno", luego de calificar como "complicadísima" la relación entre el campo y Presidencia. .

No es la primera vez que Buzzi tiene que dar marcha atrás con sus dichos. En pleno conflicto agropecuario, durante el acto del 25 de mayo en Rosario, pronunción una frase por lo cual luego se pasó días pidiendo disculpas: "Los Kirchner son un obstáculo para el desarrollo".
Read more »

... y siguen y siguen rompiendo las pelotas XXIII

El domingo, otra marcha contra la inseguridad con los mismos de siempre
.

Con pañuelos negros frente a Olivos

.

El ruralista Alfredo De Angeli, el gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, y Constanza Guglielmi se reunieron ayer para organizar la convocatoria a la movilización que ya empezó a circular por mails.

.

Se solicita que todos los que participen traigan un pañuelo negro en la cabeza para que sepan que somos víctimas del dolor, de la delincuencia que mata y roba impunemente." El texto empezó a circular por mail para convocar a otra "Marcha contra la inseguridad" el próximo domingo, a las 19, frente a la residencia de Olivos. Los promotores invitan a participar y adelantan que está en formación "la mesa de enlace por el tema seguridad". Para empezar a darle forma a esa idea y garantizar participación se reunieron ayer Alfredo De Angeli, pionero de otra mesa de enlace: la rural; el gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, y Constanza Guglielmi, quien actuó de anfitriona ocupando el lugar vacante del devaluado Juan Carlos Blumberg.


Desde el asesinato del ingeniero Ricardo Barrenechea en San Isidro se reactivaron las marchas y discursos que hicieron furor durante el esplendor de Juan Carlos Blumberg. El falso ingeniero apareció en el velatorio y apostó a una remake de su discurso frente a las cámaras que se agolpaban en la puerta. Días después, los vecinos de San Isidro organizaron una protesta, convocada mediante spots radiales, frente a ese municipio. Ayer, esos mismos sectores compartieron otro interés común: el rechazo a la reforma previsional impulsada por el Gobierno. Frente al Congreso desgranaron críticas el rabino Sergio Bergman y el propio De Angeli.


Después de haber alterado las estrofas del Himno Nacional suplantando "Libertad/Libertad" por "Seguridad/Seguridad" durante la primera marcha masiva tras el asesinato de Axel Blumberg, Bergman se transformó en uno de los ideólogos de ese grupo que combina el reclamo por mano dura con la oposición a toda política oficialista. En ese momento se sumó Constanza Guglielmi, hija del fallecido general retirado Alejandro Guglielmi, habitué de los círculos afines a Cecilia Pando movilizados en repudio a los juicios a los represores. A Guglielmi le asesinaron a su hermana en un robo a la salida del Club del Golf, cuya concesión explota la familia. Guglielmi supo trabajar en el despacho del senador Carlos Reutemann, selló alianza con Blumberg, con Bergman y con Marcelo Bragagnolo, padre de Matías, un adolescente que murió tras una pelea callejera en Palermo Chico. Bragagnolo estuvo vinculado con la quiebra del Banco Integrado Departamental (BID) de Venado Tuerto y siempre ha sellado relaciones con grupos militares y financistas ligados a la dictadura.


En el 2006, la fracción tuvo otro momento de gloria cuando se trasladó a Misiones para oponerse a la reforma constitucional impulsada por el entonces gobernador Carlos Rovira. Después la estrella de Blumberg se eclipsó al ritmo de sus mentiras sobre el título de ingeniero, pero el grupo más político sigue activo. A principios de septiembre, en San Luis la visita de Hilda "Chiche" Duhalde, invitada por el gobernador, fue acompañada por Daniel "Chicho" Basile, el ex capitán del rompehielos Irízar, Guillermo Tarapow, y Constanza Guglielmi.


Todos juntos hacen oír sus demandas en la página web mejorseguri dad.org, en cuya presentación participó el diputado Francisco De Narváez, devenido peronista que aspira a disputar la provincia de Buenos Aires. "Todos juntos, sin banderas políticas pero SI (sic) con la bandera argentina y pancartas. Nos encontraremos pacíficamente y marcharemos alrededor de la quinta solicitando, con nuestra presencia, a la Presidenta que queremos vivir con paz social, seguridad, justicia y libertad", explican en la convocatoria prescindente, obvio, de la política.

Read more »

Ojalá

Eduardo Galeano

¿Obama probará, desde el gobierno, que sus amenazas guerreras contra Irán y Pakistán fueron no más que palabras, proclamadas para seducir oídos difíciles durante la campaña electoral?

Ojalá. Y ojalá no caiga ni por un momento en la tentación de repetir las hazañas de George W. Bush. Al fin y al cabo, Obama tuvo la dignidad de votar contra la guerra de Irak, mientras el Partido Demócrata y el Partido Republicano ovacionaban el anuncio de esa carnicería.

Durante su campaña, la palabra leadership fue la más repetida en los discursos de Obama. Durante su gobierno, ¿continuará creyendo que su país ha sido elegido para salvar el mundo, tóxica idea que comparte con casi todos sus colegas? ¿Seguirá insistiendo en el liderazgo mundial de los Estados Unidos y su mesiánica misión de mando?

Ojalá esta crisis actual, que está sacudiendo los cimientos imperiales, sirva al menos para dar un baño de realismo y de humildad a este gobierno que comienza.

¿Obama aceptará que el racismo sea normal cuando se ejerce contra los países que su país invade? ¿No es racismo contar uno por uno los muertos invasores en Irak y olímpicamente ignorar los muchísimos muertos en la población invadida? ¿No es racista este mundo donde hay ciudadanos de primera, segunda y tercera categoría, y muertos de primera, segunda y tercera?

La victoria de Obama fue universalmente celebrada como una batalla ganada contra el racismo. Ojalá él asuma, desde sus actos de gobierno, esa hermosa responsabilidad.

¿El gobierno de Obama confirmará, una vez más, que el Partido Demócrata y el Partido Republicano son dos nombres de un mismo partido?

Ojalá la voluntad de cambio, que estas elecciones han consagrado, sea más que una promesa y más que una esperanza. Ojalá el nuevo gobierno tenga el coraje de romper con esa tradición del partido único, disfrazado de dos que a la hora de la verdad hacen más o menos lo mismo aunque simulen que se pelean.

¿Obama cumplirá su promesa de cerrar la siniestra cárcel de Guantánamo?

Ojalá, y ojalá acabe con el siniestro bloqueo de Cuba.

¿Obama seguirá creyendo que está muy bien que un muro evite que los mexicanos atraviesen la frontera, mientras el dinero pasa sin que nadie le pida pasaporte?

Durante la campaña electoral, Obama nunca enfrentó con franqueza el tema de la inmigración. Ojalá a partir de ahora, cuando ya no corre el peligro de espantar votos, pueda y quiera acabar con ese muro, mucho más largo y bochornoso que el Muro de Berlín, y con todos los muros que violan el derecho a la libre circulación de las personas.

¿Obama, que con tanto entusiasmo apoyó el reciente regalito de setecientos cincuenta mil millones de dólares a los banqueros, gobernará, como es costumbre, para socializar las pérdidas y para privatizar las ganancias?

Me temo que sí, pero ojalá que no.

¿Obama firmará y cumplirá el compromiso de Kyoto, o seguirá otorgando el privilegio de la impunidad a la nación más envenenadora del planeta? ¿Gobernará para los autos o para la gente? ¿Podrá cambiar el rumbo asesino de un modo de vida de pocos que se rifan el destino de todos?

Me temo que no, pero ojalá que sí.

¿Obama, primer presidente negro de la historia de los Estados Unidos, llevará a la práctica el sueño de Martin Luther King o la pesadilla de Condoleezza Rice?

Esta Casa Blanca, que ahora es su casa, fue construida por esclavos negros. Ojalá no lo olvide, nunca.

Read more »

Medios y comunicación

Los "21 puntos" van al Congreso



El debate sobre un nuevo ordenamiento legal para la radiodifusión y los servicios comunicacionales sigue abierto. La Coalición por una Comunicación Democrática ha convocado a discutir el tema este viernes en el propio Congreso. Mientras tanto, continúa el análisis de la televisión que tenemos y su relación con la sociedad.

Néstor Piccone

La democracia cumplió 25 años. Hace más de 55 que ella, con sus métodos, no puede redactar una Ley de Radiodifusión. De todas maneras hay ley: cuando la legalidad no la establece el Estado, el mercado la impone de hecho. En 1953 el Parlamento nacional votó la única ley de comunicación democrática y lo hizo en el marco del último gran proyecto nacional. En ese momento, Nación y Estado se encontraron y los argentinos vivieron sus años más felices. Fue el momento donde la redistribución de la riqueza alcanzó su espacio más amplio.


Desde ese tiempo, las fuerzas del mercado vivieron esmerilando al Estado-Nación. En los noventa lograron confiscar los recursos económicos y culturales soberanos. Pasaron de los golpes militares a los hiperinflacionarios, creando la sensación de inseguridad mejor cubierta (tapada) por la prensa. Para llamar la atención y quebrar ese cerrojo informativo, un grupo de madres se puso pañuelos blancos en la cabeza y dio vueltas a la Pirámide de Mayo.


En los años ochenta florecieron las radios FM; populares y alternativas para unos, truchas para otros. La tecnología permitió que los pueblos accedieran a la televisión por cable y que los argentinos, al tiempo de conectarse con el mundo, lo hicieran también con los sucesos de su barrio.


Tras la privatización de la vida, pueblos enteros salieron a las rutas inaugurando el piquete popular. Cutral-Có, Tartagal, La Matanza todavía están frescos en algunas retinas memoriosas. Hechos comunicacionales contradictorios. Concentración económica, privatización del espacio público y fragmentación social. Construcción mercantilista de la realidad, por un lado, y baja de volumen en la palabra popular, política, sindical y social, por el otro.


A fines del año 2003 un grupo importante se unió por la idea de promover una ley de radiodifusión de la democracia: eran los que para hacerse ver y oír tuvieron que crear formas imaginativas de comunicación: pañuelos, piquetes, marchas, caminatas, pintadas, paros. A 21 años de democracia: 21 puntos por la democratización de los medios.


Todos los organismos de derechos humanos, la CGT y la CTA, las universidades, los cineastas, los movimientos sociales, los credos, las radios comunitarias, las pequeñas pyme de la comunicación firmaron esos principios.


El 15 de abril de 2008 la presidenta Cristina Fernández convocó a todos los actores de la comunicación, incluidos los dueños de los medios concentrados, a discutir una nueva ley. De la mano de sus integrantes, que incluyen tanto funcionarios del gobierno (nacional, provincial, municipal) como miembros de la oposición, los "21 Puntos" recorrieron el país.


El debate sobre la ley alcanzó así su punto máximo de difusión, sumando en el camino a muchas más fuerzas sociales y políticas. La Conferencia Episcopal adhirió al programa comunicacional junto a los integrantes de Carta Abierta. Las Legislaturas de Chaco, Río Negro, Buenos Aires y Santa Fe y la Cámara de Diputados de la Nación votaron a favor de los "21 Puntos".


Ningún otro tema del debate nacional tiene tanto consenso ni apoyo como los que se suman por una comunicación democrática. Ninguno logró abrir tantos foros en todo el país.


Pero algo pasa. El poder real de la prensa –con su silencio público– ha logrado instalar la sospecha y la desconfianza. Buscan que aquellos que trabajaron por el nuevo proyecto desfallezcan, se peleen entre sí, se atomicen y debiliten para que ellos puedan seguir operando en las sombras y así obtener –en breve– los beneficios económicos que la introducción del sistema digital les pueda proporcionar.


Inteligentemente, la "Coalición por una comunicación democrática" se autoconvocó en el Congreso de la Nación para discutir en asamblea los pasos a seguir a fin de lograr una nueva ley de Radiodifusión. Será el viernes 7 de noviembre desde las diez de la mañana.


La madre de todas las batallas se juega todos los días. La batalla de ideas se expresa en los medios de una manera distorsionada. Retenciones móviles, reestatización de Aerolíneas y Austral, nuevo régimen jubilatorio, grandes temas que los argentinos debaten en el Congreso Nacional son reducidos diariamente a hechos de corrupción o acumulación de caja. Se defienden. No quieren que el Estado y la Nación vuelvan a encontrarse, quieren que la riqueza económica y cultural de los argentinos siga en manos privadas. Apelando a la creatividad, la Coalición puede encontrar las formas de eludir esta encerrona.

Read more »



Gracias por estar








----->POR NUESTRA SALUD MENTAL Y POR NUESTRAS DEMOCRACIAS CONSTANTEMENTE EN PELIGRO, "NUEVA LEY DE RADIODIFUSIÓN"....URGENTE<---------->ESTE ES UN BLOG SÓLO PARA GENTE VULGAR ~ INTELECTUALES-INTELIGENTES Y SABIOS COMO VOS ABSTENERSE ~~~~ NO TE OLVIDES DE JORGE JULIO LÓPEZ ~~~~ ¿TE ACORDÁS DE LOURDES DI NATALE?<--------->NO TE OLVIDES DE LA IV FLOTA NI DEL ACUÍFERO GUARANÍ<----


Gorilas Argentinos

Pajarito Comecocos

La Mierda Oficialista

Pino Qué Te Pasó ??

La Mesa Criolla

Los une el es pando

Garzón es Argentino

Pino y Doña Rosa contra los bloggeros que no piensan como él (un escándalo)


Nace UnaSur. Agarrate Catalina. Néstor Por Siempre

El hombre que nunca dejó de ser un niño

Quisiera que me recuerden

Llegaremos a tiempo. Si Pingüino Querido. ¡¡Si!!

Treinta mil

Hasta Siempre Néstor

Liliana Felipe

Dame un candidato. Barragán. Je



Related Posts with Thumbnails