
Mientras De
Angeli, gracias a los buenos oficios de Tachuela
Duhalde, recorre las oficinas del Congreso apretando senadores para que legislen según lo que ordena la Mesa de Enlace; se dirimen en el senado las Facultades Delegadas que ya cuentan con la media sanción en diputados. El paquete de leyes que permite el buen desempeño de la maquinaria del Estado no le importa a nadie. O mejor dicho: de todo ese paquete, lo único que desvela a la oposición política al servicio del
lobby sojero es que el Estado Nacional no retenga en sus manos la capacidad de fijar las tasas de retención de
exportaciones e importaciones, en virtud del Código Aduanero. Nada más. La obsesión de los políticos entregados a los patrones agrarios es asegurar la
rentabilidad de éstos. Que tal cometido se logre a costa del equilibrio fiscal de la Nación les importa menos que nada. No es el patriotismo lo que inspira a nuestra benemérita oposición, precisamente. El
semiletrado sojero santafesino Reutemann, rompió su habitual parquedad (que por uno de esos caprichos
mediáticos no es calificada de simple y llana lentitud mental) para despedir de su bloque a la senadora
Latorre, hasta hace diez minutos su seguidora más canina. Lo que desató la ira del rústico
ex chófer de fórmula uno, fue que
Latorre estampara su firma en el despacho de comisión que habilitó el debate por la Facultades Delegadas que se inicia por estas horas.La cháchara
reutemista, cuajada de metáforas bélicas y de mentiras patéticas ("yo me jugué entero en el campo de batalla", ¿Qué?!!! ), dejó al aire la estrategia del
conservadurismo peronistoide que representa este personaje: obstruccionismo liso y llano. Debilitar al gobierno con miras a la entrega adelantada del poder. Fue una ameba durante seis años, pero con la soja no se
jode.De todas maneras, lo llamativo fue el tratamiento
mediático del despido de la senadora
Latorre. En términos absolutos, se convalidó la razón que tuvo el jefe (
Reutemann) para despedir a la colaboradora infiel (
Latorre). Nadie cuestionó esto (y algunos, como el sicario
Caride de radio Mitre, por ejemplo,
haste le pegaron a la propia
Latorre, quien, acorralada, destapó el plan golpista en que está embarcado su
ex patrón) y se dio por sentado en el relato
mediático que el
santafesino HIZO BIEN en castigar a la traidora.... Los mismos medios que criticaron a la Presidenta cuando congeló (y no echó) sus relaciones con
Cleto Cobos, quien además de traicionar a su gobierno, traicionó al Estado Nacional al votar en favor de la renta privada de un sector en detrimento de la recaudación de todo el país.Se ve que hay traiciones BUENAS y traiciones MALAS.