BLOG NO RECOMENDABLE A SOBERBIOS, RACISTAS, FASCISTAS, INTOLERANTES, POLÍTICOS, UNIFORMADOS, GUSANOS, NEOLIBERALES, PERIODISTAS DE MULTIMEDIOS EMPLEADOS DE LA S.I.P, HOMOFÓBICOS... ENTRE OTRAS DECADENCIAS ELITISTAS DE ESTE MUNDO PRECARIO.
........................."Je t'aime" n'est pas un sentiment, c'est une vérité.


NO TE OLVIDES DE JORGE JULIO LÓPEZ ~~~~ ¿TE ACORDÁS DE LOURDES DI NATALE?NO TE OLVIDES DE LA IV FLOTA, LAS BASES MILITARES EN COLOMBIA, EL GOLPE EN HONDURAS
Mostrando entradas con la etiqueta Pobreza. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pobreza. Mostrar todas las entradas

La pobreza en general.

Sandra Russo

La pobreza es, además de lo que significa, una palabra. Y las palabras, como se sabe, significan muchas veces cosas distintas cada vez que son usadas. Pero puede decirse que "pobreza" es una palabra consensuada. Generalizada. La palabra "pobreza" nombra a un mismo tiempo, por ejemplo, a aquellos pobres que serán los dueños del reino de los cielos, en el entender cristiano, y a una categoría estadística sobre la que hay dudas, como de todas las categorías estadísticas, los números por añadidura y hasta la altura de las calles. Pero no importa. Valen un par de apuntes sobre el tema.

Si la pobreza se descompusiera en algunas de sus partes, si el foco se acercara, si el significado fuera más preciso y en ese caso expusiera otras caras y nombres de lo mismo, el consenso que hoy esgrimen apocalípticos e integrados sobre el tema comenzaría a mermar. Los mismos sectores que ahora cacarean la palabra "pobreza" son los que invisibilizan la gestión de Macri, sin ir más lejos, sin mandar un móvil al interior, para que la ciudad esté siendo en este mismo momento un nuevo botín exclusivo. De lo exclusivo es precisamente de lo que se excluye a la mayoría. Lo exclusivo, lo vip, genera pobreza por definición de intereses y lógica de funcionamiento. En el acto de la AMIA, Sergio Burstein criticó duramente el nombramiento del Fino Palacios, y también, más brevemente, criticó a Lubertino y a D'Elía. En Telenoche, en los zócalos, sólo se mencionaron las críticas a Lubertino y a D'Elía. La que acunan, desdibujándola, sustrayéndola de la agenda pública, los mismos medios y periodistas que se escandalizan por estos días. No es lo mismo clamar por medidas contra "la pobreza" que opinar sobre los incidentes en la villa 31. Según un informe reciente de la ONG Capítulo Infancia, relevados veintidós diarios argentinos, en el 65 por ciento de las noticias vinculadas con chicos pobres incluían palabras peyorativas y despectivas. En la página de política, la pobreza escandaliza. En la de policiales, se la estigmatiza. Si seguimos descomponiendo la palabra pobreza pueden aparecer por ejemplo los piqueteros. ¿Cuántas cosas más contiene la palabra pobreza? Madres adolescentes, por ejemplo, o adictos al paco, o pibes con gorra. El otro día pasaron un informe por la televisión sobre "los pibes con gorra". Según afirmaban, los pibes chorros usan gorra de hip hoperos. El informe en sí mismo era un manual de discriminación y estigmatización. En el mismo canal, un rato más tarde, hablaban de "la pobreza". De lo necesario que es ocuparse de "la pobreza". En general.

Los curas villeros, por su parte, a quienes sí hay que admitirles autoridad y buena fe en lo que respecta a su preocupación por la pobreza, emitieron la semana pasada un comunicado en el que también afirman que la situación social ha empeorado, y llaman a acciones urgentes que mitiguen hoy la pobreza de quienes hoy son pobres. Porque ésa es otra cosa que tiene "la pobreza" en general. Hay siempre. De modo que uno puede ocuparse de ella hoy, o el año que viene o algún día, y parecerá lo mismo. No será lo mismo, naturalmente, ya que "la pobreza" no significa nada si no encarna en quienes en este mismo instante tienen hambre.

Se hacen marchas todos los años. Las Marchas de los Chicos del Pueblo, que coordinan la CTA y algunas organizaciones sociales que desde hace muchos años vienen trabajando no con "la pobreza" sino con pibes pobres reales, con nombre y apellido, a los que han dado calor, comida, educación. Les han dado el sentido de la vida, sólo posible de transmitirse a través del afecto. Hace un año que jóvenes educadores de esas organizaciones, entre ellas Pelota de Trapo y el Hogar Juan XXIII, vienen sufriendo extraños y aberrantes secuestros express. En la mayoría de los casos se trata de chicos que crecieron en esos hogares y que hoy educan a los más chicos. Gente de civil los ha subido a autos, los ha retenido durante cuatro o cinco horas, les han recriminado la consigna de las marchas ("El hambre es un crimen"), y luego los han largado a todos en diversos estados de confusión.

Las causas no prosperan y no hay indicios sobre quiénes están detrás de esto, que es monstruoso. Chicos muy jóvenes, que han sido bendecidos con una oportunidad que les ha cambiado el destino, que los ha hecho mejores, son raptados misteriosamente, son intimidados, y lo único que se repite en todos los casos es que paren con la consigna ("El hambre es un crimen").

El universo de esos chicos pobres que se merecen un ingreso por el solo hecho de estar vivos contiene a esos hombres y mujeres pobres reales, no los sugeridos por la abstracción consensuada de "la pobreza". Los piqueteros, los cabezas, los grasitas, los que ocupan casas o terrenos, los desalojados, los limpiavidrios, los pibes con gorra: si el tema de "la pobreza" gira apenas un poco, nos encontramos con el mismo mundo que es temido, repelido y marcado de rojo cuando se habla de la inseguridad.

Sinceramente, no creo que a nadie le importe en serio la pobreza si no es capaz de empatizar lo suficientemente con los pobres reales como para desear que la política los privilegie siempre. Por sobre los demás sectores. Que las principales políticas de Estado deben estarles dedicadas. Más allá y más acá de los exasperantes problemas con los números que tiene este gobierno, la exclusión, qué duda cabe, nunca dejó de existir. La franja de pobres de la que habla la Iglesia, esta vez, es perfectamente visible. Es la que está justo por debajo de la clase trabajadora. El kirchnerismo no logró, ni intentó, entrar de lleno al rescate de los que ni pueden soñar con un trabajo estable y en blanco.

Pero no agitemos de más este cóctel de Biolcati preguntándose en voz alta en la tribuna cómo es que hay gente que revuelve la basura para comer. Después de todo, fue una muy buena pregunta no sólo para quien la formula con el cinismo trabándole la dicción. Fue una muy buena pregunta en serio. Habría que tomarla y seguir para adelante.

Read more »

Las crisis reales y las crisis canallas

Sandra Russo

"Los millones que Occidente está volcando para salvar sus instituciones financieras no sirven de nada frente a una crisis mucho mayor: hay mil millones de personas al borde de la muerte por inanición. Esa es la crisis verdaderamente grave, y ese dinero no hace nada por ellos. Curiosamente, no lo he leído en un periódico americano, sino en uno de Bangladesh." Esto es blanco sobre negro. Es una reflexión que vertió el lingüista Noam Chomsky en una entrevista publicada esta semana en El País. Mil millones de famélicos no constituyen una crisis en el mundo global. La globalización los fabricó, los asimiló y los naturalizó. Los parámetros con los que se evalúa qué tal anda el mundo dejan afuera el hambre, mientras tiemblan con las hipotecas. Si a la situación actual se la define como crítica, es porque los que entraron en crisis son los incluidos. Los excluidos va de suyo que no deben soportar ninguna pérdida más que la de la propia vida, porque no tienen más que eso.

El diario El País, que hace tiempo se inclina a la derecha, presenta a Chomsky como "uno de los intelectuales más conocidos y mejor valorados fuera de su país", pero también lo salpica con dos adjetivos poco inocentes: "sempiterno idealista". De modo que lo que diga el autor de Los guardianes de la Libertad, entre tantas otras obras que desnudaron la manipulación capitalista del sujeto, será leído como el pensamiento de un idílico defensor de las causas perdidas.

Todavía trabajando en su vieja oficina del MIT (Massachusetts Institute of Technology), Chomsky acaba de cumplir sus 80. Aunque ya se jubiló, sigue yendo diariamente al Departamento de Filosofía y Lingüística, donde una foto de Bertrand Russell preside su despacho. Chomsky fue una de las pocas voces con reflejos para criticar el silencio del nuevo presidente norteamericano ante el primer conflicto internacional que hacía necesaria una posición: el ataque israelí a la Franja de Gaza. Pero como él mismo explica, a pesar de que Estados Unidos puede efectivamente ser considerado un país con una gran libertad de expresión, "la libertad tiene muchas dimensiones y otras formas de control, por ejemplo, a través del impacto de la concentración de capital. Por eso usted verá mis artículos en diarios de Johannesburgo, pero nunca en The New York Times".

Este hombre que vive y piensa en Estados Unidos no es influyente en su país. El aparato mediático privado pero oficial se ocupa de que él escriba y diga lo que quiera, pero también de que esas opiniones queden en la esfera de los que desean lo imposible. Porque sostener que el mundo vive una crisis porque alberga a mil millones de hambrientos es, para ese aparato de poder, una tontería bienintencionada dicha por un "sempiterno idealista", un dúo de palabras neutralizadoras que bajan de antemano la tensión de las palabras de Chomsky.

A nadie se le hubiera ocurrido tomar medidas drásticas contra el hambre. También es de pueriles y bienintencionados hablar de "seguridad alimentaria", una noción que manejan los organismos internacionales como la FAO, pero que no operan sobre la realidad ni sobre los gobiernos. Mientras sean los excluidos los que pierdan la vida, no pasará nada. El problema es cuando los incluidos comienzan a perder sus bienes.

El periodista le comenta que para los políticos norteamericanos ya no es el terrorismo "la mayor amenaza mundial, sino la inestabilidad provocada por la crisis". Y Chomsky replica qué sentido le dan los políticos norteamericanos a la palabra "estabilidad": la subordinación a Estados Unidos. Quizá a eso se haya referido el jefe de la CIA cuando incluyó en su lista de países con riesgo de inestabilidad a Venezuela, Ecuador y la Argentina. "¿Qué ha hecho Obama para lidiar con la amenaza? Rodearse de gente que contribuyó a crear esta crisis, como Timothy Geithner, Laurence Summers, los banqueros, y encontrar una fórmula para rescatar el sistema que ellos mismos dominan y controlan."

Otro cuadro cuelga en el despacho de Chomsky en el MIT: una imagen del ángel exterminador junto al salvadoreño cardenal Romero y los seis jesuitas que fueron asesinados con él en los '80 por escuadrones de la muerte. "Uno de mis fracasos es que ningún norteamericano sepa qué significa ese cuadro." Nunca lo sabrán. No saben lo que no les importa. No lo quieren saber. Así como los que en este país han reflotado el asunto de la pena de muerte. No quieren saber de la inseguridad de los otros, sólo de la propia y la de quienes se les parecen.

Esta semana, la farándula ha sido muy tenida en cuenta en los programas periodísticos. Moria Casán, Sandro, Carmen Barbieri y otros tantos con menos taquilla han salido a "sincerarse" y a "decir lo que piensa el pueblo" (como dijo Susana Giménez, a quien cuesta imaginársela sin atavío animal print y muchísimo más caminando por alguna calle de tierra). Moria Casán supo decir que no quiere ver pobres porque le descompensan la energía. Usan autos blindados y vidrios polarizados. No toleran que el barro salpique las burbujas de jabón líquido que son sus vidas. Pero, por lo visto, son perfectamente capaces de crear microclimas cuando los monopolios mediáticos abogan por el agite y por el "así no se puede seguir".

El hambre sigue siendo un crimen todavía más flagrante en el país, cuya dirigencia rural es arengada por la oposición para que no acuerde, para que no pacte, para que no se calme. Hay crisis reales invisibles, y crisis talladas a la medida de unos cuantos canallas.

Read more »

Dignidad.

.
Hambre y represión
.

El psicoanalista y director de teatro Eduardo Pavlovsky advierte que el hambre y la desnutrición infantil son violaciones a los derechos humanos equiparables a las atrocidades de la dictadura. Y que allí está el germen de la formación de la delincuencia infantil y sus consecuencias actuales.


Eduardo Pavlovsky

Existía una cultura de la complicidad civil durante la dictadura. Hoy también existe una cultura de la complicidad civil en relación con el problema del hambre y la desnutrición infantil en la democracia. Es un abordaje social cultural. Como dice Giardinelli "Nuestro presente sociocultural configurado por entre 10 y 15 millones de compatriotas carentes de esperanzas, muchos de ellos en estado de animalidad (subrayado mío). Eso no se debe a un cataclismo ni es un flagelo natural, sino que es resultado de políticas que aquí se aplicaron y es urgente revertir, pero en serio y definitivamente, lo que implica exigir a las autoridades urgentes medidas reparadoras".


El intendente Gustavo Posse dijo que el crimen del ingeniero Barrenechea está relacionado con el retiro de efectivos de Gendarmería en la villa La Cava. Alguien le contestó: "El triste suceso está relacionado con la ausencia de educación, de salud, de trabajo, de buena alimentación, de los derechos fundamentales del hombre: ausencia de igualdad, ausencia de oportunidades, ausencia de políticas que tiendan a preservar la dignidad humana, en ese asentamiento y en otros muchos puntos de la República".


Dicen que los pibes de La Matanza son reclutados por organizaciones para cometer robos en otros puntos suburbanos. Los pibes se "entrenan" porque el reclutador les paga 500 pesos por cometer asaltos, robos o asesinatos que sufren todos los días principalmente las casas de la zona norte. Dicen que los preparan drogándolos antes de llevarlos al lugar indicado.


La lógica de un pibe de La Matanza no es la lógica de un pibe de Capital o San Isidro. Son dos o tres generaciones donde los valores se han transformado en la cultura villera sobre el hacinamiento, la promiscuidad, la falta de higiene, agua potable y de la carencia de recursos humanos para vivir con dignidad. La desigualdad social hoy es más amplia que nunca y también influye en este tipo de producción de subjetividades.


En la provincia de Buenos Aires, entre los 15 y los 20 años los jóvenes piensan que dentro de cinco años van a estar muertos o excluidos (encuesta del Ministerio de Desarrollo Social). No pueden pensar ni imaginar el futuro. Y no poder imaginar un futuro o un proyecto los convierte en un ser de otra cultura, formada por otros valores, por otros ideales, además de ser jóvenes que han convivido con tres generaciones sin trabajo.


Había que ver el desconcierto de Chiche Gelblung con dos jóvenes de La Cava que llevó a su audición televisiva. Chiche le preguntó a uno de ellos por una camisa Nike que llevaba puesta. El joven le contestó: "¿No te gusta que la tenga yo, no?". Y agregó: "Esta ropa es sólo para tipos como vos, cuánto ganás aquí, decímelo, vos debés tener mucha guita y te podés comprar muchas cosas". Y se inició un diálogo imposible, suscitado por el joven adolescente de La Cava y un Chiche desconcertado y desconocido que parecía someterse a un interrogatorio. Nunca lo vi tan incómodo en una entrevista, porque evidentemente es un periodista muy inteligente, pero acá se enfrentaban dos culturas diferentes.


Miles de familias están volviendo a los comedores comunitarios. En la red de banco de alimentos la demanda es un 15 por ciento mayor que en el 2007. En el partido de La Matanza la suma de las camas públicas de los hospitales es de 0,4 cada 1000 matanceros, una proporción bajísima. La Organización Mundial de la Salud establece una relación que debe ser 6,3 cada 1000 habitantes.


Es imposible no condenar los crímenes, los robos a que son sometidas las víctimas de la delincuencia y que abarcan las tres clases sociales, familias destruidas, otras que viven en permanente estado de miedo y temor. Nos identificamos con su miedo y su dolor. No podría ser de otra manera. Pero no es disminuyendo la edad de la imputabilidad de los menores de 14 años; como solución final, esto es ingenuo.


Tenemos que recordar que los derechos humanos no pueden quedar sólo asociados en la subjetividad popular al problema de la dictadura y los desaparecidos.


No debe valer más la vida de un desaparecido que la de un niño que muere de hambre, ni de los 27 que mueren por día por causas evitables. La indignación debiera ser la misma, la del joven desaparecido por el crimen de la dictadura y la del niño que muere de hambre en nuestro país.


Los derechos humanos deben ser el desarrollo de los recursos humanos para toda la población argentina. El combate al subdesarrollo de los recursos humanos (alimentación, salud, educación a todos los niños) debe ser prioridad y urgencia para prevenir futuros conflictos sociales. Empezar de abajo asegurándole a la niñez la estabilidad de poder vivir sus propios derechos constitucionales y de poder pensar en un posible futuro con dignidad. Es sólo poder pensar. El que no come no piensa y su arma es la inmediatez. No existen estructuras de demora, como habría dicho el doctor Fernando Ulloa. El hambre es un crimen en nuestro país, un crimen diario que potencia la delincuencia y el crimen organizado. Los ataques a las organizaciones como Pelota de Trapo –a través del rapto de uno de sus chicos, subiéndolos a coches donde son paseados amenazándolos por pertenecer a una organización que se ocupa del hambre y de la indigencia– son un buen ejemplo de la complicidad civil de un gran sector de la población argentina que se niega a identificarse con el otro sector argentino de la población que padece hambre e indigencia. La falta de respuesta frente al hambre es el germen de la complicidad civil. Es de "mal gusto hablar de la desnutrición infantil". El hambre no es problema para un gran sector de la población. El que come tiene alimentación, educación y salud, sólo puede tener temor a ser saqueado, asesinado por la "animalidad" descripta por Giardinelli.


Desconocemos la subcultura de las zonas más carecientes, su lenguaje, sus valores, sus creencias y sus desesperanzas. Se nace allí en la villa y allí se forman sus valores, sus ideales, nada tienen que ver con los nuestros, que hemos podido alimentarnos, trabajar y estudiar. El programa de Chiche y los dos villeros de La Cava es la visualización práctica de las dos culturas enfrentadas.


El joven villero que sale a robar o matar por dinero, o por el dinero que le ofrecen, sólo siente que ése es su trabajo, no existen en esa subcultura nuestras categorías del bien y del mal, en esos chicos de 13, 14 o 15 años sin ninguna esperanza futura posible para una vida mejor.


Como dice la carta de Posse cuando afirma que el crimen del ingeniero Barrenechea estuvo relacionado con la ausencia de efectivos de Gendarmería en la villa, "en tanto no se solucione la ausencia del Estado en la villa, seguirán presentes la inseguridad, la desigualdad, la injusticia, el hambre, la mortalidad infantil, la deserción escolar, la pasta base y la prostitución infantil –y agrega–, la respuesta no debe buscarse en el Código Penal sino en la Constitución nacional".


Allí está el germen de la formación de la delincuencia infantil y sus tremendas consecuencias actuales.


Insisto, el bien y el mal tienen distintos valores y códigos. Son los hustler, del ghetto negro de Chicago, que la familia espera ávidamente para recibir dinero que viene de los robos, asesinatos y drogas.


La ausencia de una política de Estado frente al retiro de fondos destinados a la ayuda social fue el origen del crimen juvenil. Los chicos de La Matanza y de La Cava son nuestros pequeños hustler.


No nos olvidemos que la pandilla juvenil más sangrienta en Latinoamérica, los maras, fue el origen de una mayor represión a los jóvenes en El Salvador. Hoy los maras han constituido un ejército temible de delincuentes infantiles que existen ya en Latinoamérica.


En la lenta recuperación de una justicia social donde los derechos devuelvan la dignidad a los muchos que la carecen, muchos de ellos ni saben que la carecen. Se ha perdido en esa subcultura de animalidad el derecho a tener derechos.


No más cárceles sino mejores instituciones que se ocupen de la infancia, devolviéndoles los derechos fundamentales de poder vivir y desarrollarse. No deben nacer condenados. La dignidad que fue devuelta a los indígenas de Evo Morales o a los cabecitas negras de Perón sólo consiste en ser personas y no vidas desperdiciadas, vidas no vividas, que merecen ser vividas.

Read more »

Pobreza

"El hambre no tiene tácticas moderadas. El hambre tiene hambre". No tiene tiempo de espera. No debe jugarse como carta política. Hace poco, el Gobierno, en voz de su Presidenta, señaló que la pobreza bajaba progresivamente y hoy estaba en un 20 por ciento. Vamos mejor.

La pobreza y la indigencia en este maravilloso país alcanza a 10 millones de personas que no cubren sus necesidades básicas. Subdesarrollo de los recursos humanos, de un tercio de la población. Nunca hubo tanta diferencia entre los más ricos y los más pobres. Tenemos 50 mil millones de dólares guardados. La macroeconomía es un triunfo festejado en el Gobierno. Pero recién ahora, en un juego político admirable, aparece la pobreza en carne viva. Hasta hace poco era la inseguridad. Blumberg fracasó con todas sus tácticas fascistas del Manhattan Institute.

No dejé de escuchar dos o tres horas por día los iguales discursos repetitivos de ambas partes del conflicto. Nunca tuvieron tanta prensa. Apareció de golpe una imagen conmovedora. Era en José León Suárez, en un magnífico basural donde se arrojan los residuos. Habría mil personas sumergidas en la basura, niños, adultos, algunos eligiendo y otros comiendo ávidamente de los restos que la otra clase social arrojaba a la basura. El periodista dijo que el olor fétido era insoportable. Pero todos comían. Devoraban los restos –los escombros– de comida. De nadie. No parecían infelices. Hubo un señor que dijo: "En este país es mentira que hay hambre. Todos podemos comer. Es cuestión de rebusque". El periodista le preguntó si tenía hijos y él respondió: "Tengo cinco, pero no los hago venir acá. Conseguir la comida es una responsabilidad de padre. Hoy conseguí chocolate, creo que es inglés, y unas buenas porciones de carne".

El periodista se alejaba de la nauseabundez, de lo agónico de una realidad que ninguna fantasía podía superar. Lo que hacía más maravilloso lo macabro de la situación era el conformismo. Ninguno protesta. Ese hambre tiene hambre. Carece de sentido de protesta e indignación. Tres generaciones han transmitido para un sector de la población que esa manera de comer es natural. La indigencia se ha interiorizado como obvia.

El mundo es así. "Los únicos privilegiados son los niños." Son los que han interiorizado que la vida es así. Y hasta van contentos al basural como esos dos niños que se disputaban dos trozos de pollo, riendo y saltando entre la comida fétida.

Hace tres meses decía Pasquini Durán que "los niños que ya no van al colegio y los jóvenes sin trabajo que deambulan por las calles no deben quedar expuestos a los inescrupulosos que sólo pueden ofrecerles el cóctel del delito, explotación y hasta muerte, hay doce veces más de pobres que aguardan la oportunidad de una vida nueva. Esta es una causa grande".

Los niños pobres (sus padres también) ya han perdido capital simbólico. Ya no saben dónde están ni quiénes son. Mucho menos el lugar que les tocó ocupar en la sociedad. Perón, en sus comienzos, estableció desde Trabajo y Previsión el "Estatuto del Peón Rural del Campo". Dignificó a los descamisados –como Morales con los indígenas–, les dio humanidad y Evita trabajó por la niñez toda su vida, desde su comienzo político. De abajo para arriba.

El obispo de Humahuaca decía: "¿Y la pobreza para cuándo? Hay gente que se está muriendo por falta de medicamentos, de insumos, de médicos y de atención en nuestros hospitales y puestos de salud, carentes de todo lo imprescindible".

"Esta situación no es sólo nuestra sino de otras zonas del país, porque hay un desamparo sanitario evidente en gran parte del interior." "No se enojen, señores gobernantes, la pobreza extrema sigue vigente y sigue cobrándose víctimas diarias, sigue golpeando a millones de argentinos."

Le preguntaría al ex presidente si el obispo forma parte de algún golpe militar en devenir o es simplemente un argentino que sufre la indigencia y la muerte de cerca de sus compatriotas.

Porque dentro de las nuevas tácticas es hacer creer que el que disiente con él es un golpista.

Yo no estoy con el agro, pero tampoco con el oportunismo político. Y para mí la preocupación por la pobreza es un golpe político admirable. Pero, ¿por qué, señor ex presidente, nunca habló antes sobre la pobreza e indigencia en nuestro país? ¿Por qué ahora? No somos golpistas. Simplemente no somos tontos. Ni sometidos a nadie por más que grite fuerte. Muy fuerte.

Nosotros, a los que nos vinieron a buscar y destrozaron nuestras casas y nos pudimos escapar, somos muy fuertes. Fuertísimos, señor ex presidente.

Al Gobierno lo van a ayudar mejor quienes lo combaten de buena fe y no los seguidores sometidos, que son gran mayoría vergonzante y silenciosa.

Dice el periodista Mauro Federico (desde Tucumán): "Las estadísticas de mortalidad infantil en la provincia de Tucumán son manipuladas". Los números que marcan que la variable se redujo a la mitad no concuerdan con la realidad. El procedimiento es simple y sólo depende del trazo de una birome, hay cientos de bebés cuyo peso es inferior a los 500 gramos, que habiendo nacido vivos son registrados como defunciones fetales o "egresos por aborto" y por lo tanto no forman parte de la estadística.

En 2004, los jefes de guardia reunieron a todos los identificadores y comunicaron que a partir de ese momento se debían registrar como nacido muerto (subrayado mío) a todo bebé que pesara menos de 500 gramos (aunque estuvieran vivos). La orden era no practicarle ninguna atención médica. Se los deposita en una bandeja de instrumental hasta que muere. María Margarita Rosa, jefa de Departamento de Estadísticas, lo convalida.

Teníamos el holocausto en casa y no lo sabíamos. Teníamos a Mengele y no nos percatamos. Dejar morir tirados sobre un mármol es un crimen. ¿O no?

¿Qué opina el gobierno nacional?

Se debió hacer una investigación de esas denuncias, pero se prefirió negar la realidad y separar de sus cargos a las personas que alertaban sobre las irregularidades.

¿Tucumán y Jujuy quedan en la Argentina?

Espero que el dinero de las retenciones sea utilizable para casos como éstos. Quiero creerlo. Debo creerlo. Aunque la verdad es que no lo creo. Hay demasiados compromisos por fuera de la pobreza. El tiempo dirá. ¿O no?

Eduardo Pavlovsky

Read more »



Gracias por estar








----->POR NUESTRA SALUD MENTAL Y POR NUESTRAS DEMOCRACIAS CONSTANTEMENTE EN PELIGRO, "NUEVA LEY DE RADIODIFUSIÓN"....URGENTE<---------->ESTE ES UN BLOG SÓLO PARA GENTE VULGAR ~ INTELECTUALES-INTELIGENTES Y SABIOS COMO VOS ABSTENERSE ~~~~ NO TE OLVIDES DE JORGE JULIO LÓPEZ ~~~~ ¿TE ACORDÁS DE LOURDES DI NATALE?<--------->NO TE OLVIDES DE LA IV FLOTA NI DEL ACUÍFERO GUARANÍ<----


Gorilas Argentinos

Pajarito Comecocos

La Mierda Oficialista

Pino Qué Te Pasó ??

La Mesa Criolla

Los une el es pando

Garzón es Argentino

Pino y Doña Rosa contra los bloggeros que no piensan como él (un escándalo)


Nace UnaSur. Agarrate Catalina. Néstor Por Siempre

El hombre que nunca dejó de ser un niño

Quisiera que me recuerden

Llegaremos a tiempo. Si Pingüino Querido. ¡¡Si!!

Treinta mil

Hasta Siempre Néstor

Liliana Felipe

Dame un candidato. Barragán. Je



Related Posts with Thumbnails