El eje del mal está en otro sitio
Juan Carlos Monedero .
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Juan Carlos Monedero
Atilio A. BoronEn este sentido, Barack Obama, a quien los perpetuamente desorientados "progres" europeos y latinoamericanos continúan confundiendo con Malcolm X, está siguiendo al pie de la letra los consejos de Theodore Roosevelt, el padre de la gran expansión imperialista norteamericana en el Caribe y Centroamérica, cuando dijera "speak softly and carry a big stick", es decir, "habla bajito pero lleva un gran garrote". Roosevelt fue un maestro consumado en aplicar esa máxima a la hora de construir el canal de Panamá y lograr, con la infame Enmienda Platt, la práctica anexión de Cuba a los Estados Unidos. Con su política de remilitarización forzada de la política exterior hacia América latina y el Caribe Obama se interna por el camino trazado por su predecesor.
La justificación que Uribe esgrime en apoyo de su decisión de conceder a las fuerzas armadas de Estados Unidos siete bases militares es que de esa manera se amplía la cooperación con el país del Norte para librar un eficaz combate contra el narcotráfico y el terrorismo. Excusa insostenible a la luz de la experiencia: según una agencia especializada de las Naciones Unidas los dos países donde más creció la producción y exportación de amapola y coca son Afganistán y Colombia, ambos bajo una suerte de ocupación militar norteamericana. Y si algo enseña la historia del último medio siglo de Colombia es la incapacidad para resolver el desafío planteado por las FARC por la vía militar. Pese a ello el general Freddy Padilla de León –quien gusta decir que morir en combate "es un honor sublime"– anunció días pasados en Bogotá que las siete bases estarían localizadas en Larandia y en Apiay (ambas en el Oriente colombiano); en Tolemaida y en Palanquero (en el centro de Colombia); en Malambo (sobre el Atlántico, en la costa norte); en Cartagena, sobre el Caribe colombiano y la séptima en un lugar aún no determinado de la costa del Pacífico. El Congreso de Estados Unidos ya aprobó la suma de 46 millones de dólares para instalar su personal y sus equipos bélicos y de monitoreo en estas nuevas bases con el objeto de reemplazar las instalaciones que tenía en Manta. En la actualidad ya hay en Colombia 800 hombres de las fuerzas armadas de Estados Unidos y 600 "contratistas civiles" (en realidad, mercenarios) pero los analistas coinciden en señalar que la cifra real es mucho más elevada que la oficialmente reconocida.
No hace falta ser un experto militar para comprobar que con la entrega de estas bases Venezuela queda completamente rodeada, sometida al acoso permanente de las tropas del imperio estacionadas en Colombia, amén de las nativas y los "paramilitares". A ello habría que agregar el apoyo que aportan en esta ofensiva en contra de la Revolución Bolivariana las bases norteamericanas en Aruba, Curaçao y Guantánamo; la de Palmerolas, en Honduras; y la Cuarta Flota que dispone de suficientes recursos para patrullar efectivamente todo el litoral venezolano. Pero no sólo Chávez está amenazado: también Correa y Evo Morales quedan en la mira del imperio si se tiene en cuenta que Alan García en Perú arde en deseos de ofrecer "una prueba de amor" al ocupante de la Casa Blanca otorgándole facilidades para sus tropas. En Paraguay, Estados Unidos se aseguró el control de la estratégica base de Mariscal Estigarribia –situada a menos de cien kilómetros de la frontera con Bolivia– y que cuenta con una de las pistas de aviación más extensas y resistentes de Sudamérica, apta para recibir los gigantescos aviones de transporte de tanques, aviones y armamento pesado de todo tipo que utiliza el Pentágono. También en ese país dispone de una enorme base en Pedro Juan Caballero, ¡localizada a 200 metros de la frontera con Brasil!, pero según Washington pertenece a la DEA y tiene como finalidad luchar contra el narcotráfico. La amenaza que representa esta expansión sin precedentes del poder militar norteamericano en Sudamérica no pasó desapercibida para Brasil, que sabe de las ambiciones que Estados Unidos guarda en relación a la Amazonía, región que "puertas adentro" los estrategas imperiales consideran como un territorio vacío, de libre acceso, y que será ocupado por quien tecnológicamente tenga la capacidad de hacerlo.
Ante estas amenazas los países sudamericanos tienen que reaccionar con mucha firmeza, exigiéndole a Estados Unidos archivar sus planes belicistas en Colombia, desmilitarizar América latina y el Caribe y desactivar la Cuarta Flota. La retórica "dialoguista" de Obama es incongruente con la existencia de semejantes amenazas, y si quiere lograr un mínimo de credibilidad internacional debería ya mismo dar instrucciones para dar marcha atrás con estas iniciativas. Por su parte, los gobiernos de la región nucleados en la Unasur y el Consejo Sudamericano de Defensa deberían hacer oídos sordos ante las falacias de Uribe y pasar del plano de la retórica y la indignación moral al más concreto de la política, impulsando algunos gestos bien efectivos: por ejemplo, ordenando el inmediato retiro de las misiones militares y los uniformados estacionados en nuestros países mientras no se reviertan aquellas políticas. De ese modo el mensaje de rechazo y repudio al "militarismo pentagonista" –como precozmente lo bautizara un gran latinoamericano, Juan Bosch– llegaría claro y potente a los oídos de sus destinatarios en Washington. Las súplicas y exhortaciones, en cambio, no harían sino exacerbar las ambiciones del imperialismo.
El general Douglas Fraser, jefe del Comando Sur, visitó Cartagena en medio de la polémica por la instalación de nuevas bases estadounidenses en suelo colombiano. Venezuela, Brasil, Ecuador, Chile y Nicaragua se manifestaron preocupados.El jefe del Comando Sur de Estados Unidos fue bienvenido en Colombia. El general Douglas Fraser llegó a Cartagena el fin de semana, en medio de la polémica por el anuncio de la instalación de más bases militares norteamericanas en este país, y tras el paso del canciller de Israel. Fraser se reunió con varios comandantes militares de Sur y Centroamérica y el sábado viajó a Bogotá, donde fue recibido por el comandante de las fuerzas militares colombianas, Fredy Padilla.
Venezuela, Brasil, Ecuador, Chile y Nicaragua, entretanto, expresaron su preocupación por lo que significa el aumento del pie de fuerza norteamericano en la región, y el apoyo de Colombia a la potencia mundial en materia militar. Hace dos semanas se supo que Bogotá y Washington negocian un acuerdo para que EE.UU. use tres o más bases aéreas colombianas, donde se instalarían 800 militares y 600 contratistas, hasta por diez años. Desde entonces, las molestias no paran. El primero en reclamar fue el Consejo de Estado nacional, a quien no se lo consultó, como indica la Constitución, ya que el Congreso estaba de vacaciones. El gobierno venezolano fue el siguiente en protestar. Para el presidente Hugo Chávez, las bases norteamericanas en su país vecino son una amenaza a su soberanía, y así lo repitió este fin de semana en su columna dominical "Las líneas de Chávez".
"Esta semana he conversado con varios jefes de Estado de nuestro continente, con el fin de alertarles acerca del peligro que representan las nuevas bases militares gringas para Venezuela. Es evidente que este será un tema central en la próxima reunión de la Unasur", escribió. Brasil, Chile y Nicaragua se sumaron a la lista de inquietos. El canciller brasileño, Celso Amorim, expresó que entiende "las preocupaciones" del país bolivariano y exigió a Colombia que presente "garantías formales" sobre el acuerdo que negocia con el país del Norte, según publicó ayer el diario Folha de Sao Paulo.
Con el nuevo acuerdo, Estados Unidos quedaría instalado en el norte, el occidente, el centro, el oriente y el sur del país, para, según alega Bogotá, solamente para apoyar la guerra contra el narcotráfico y la guerrilla. Pero otros países no lo ven así. "Lo que a Brasil le preocupa es una presencia militar fuerte, cuyo objetivo y capacidad parecen ir mucho más allá de lo que pueda ser la necesidad interna de Colombia", señaló Amorim. El jueves, el presidente de su país, Luiz Inácio Lula da Silva, y Michelle Bachelet, su colega chilena, pidieron una reunión del Consejo de Defensa Suramericano para analizar el acuerdo militar de manera paralela a la cumbre de Unasur. Esta se realizará el próximo 10 de agosto en Quito, Ecuador, pero Colombia no participará.
El tema del acuerdo Bogotá-Washington será el primero a tratar, como probablemente lo es en la agenda del general Fraser, que reemplazó en el cargo a James Stavridis, desde junio pasado. El itinerario del nuevo comandante estadounidense se manejó con absoluta reserva, pero se sabe que es el encargado directo de las operaciones que se iniciarían en Colombia, así como del retiro de sus tropas de la base militar de Manta, en Ecuador. A sus encuentros no se permitió la entrada de la prensa y no hubo declaraciones. Oculta también es la información sobre los avances del polémico acuerdo para que militares y aeronaves de Estados Unidos usen bases en Colombia. "En la región es importante tener transparencia y claridad, algo que tal vez faltó; por ejemplo, podemos tener garantías formales sobre cómo las bases serán usadas", precisó el canciller de Brasil.
Impresionante. El Presidente rodeado de la cúpula militar en el Palacio de Nariño. El General Naranjo vuelve a hablar con su característica convicción y fuerza. Estaban rectificando con supuesta valentía una mentira: la Policía sí disparó. Pero habría sido mejor que se callara a que rectificara una mentira con otras. Se puso nervioso un policía y disparó. Mentira, Presidente, mentira General. Dispararon muchos, dispararon dos días y dispararon durante horas y además dispararon civiles en medio de los policías y no estaban nerviosos ni respondiendo a explosivos lanzados por los indígenas. Esto no lo decimos sobre la base de lo que el mundo vio en el video del reporte de CNN en donde no se ve al policía nervioso, se lo ve encapuchado y disparando en medio de una decena de agentes del ESMAD. Ni porque no se escucha una sola explosión, ni porque en ese mismo video se ven varios otros, vestidos como el que dispara, con las mismas armas. Lo decimos porque hay más, mucha más evidencia, más documentales, más pruebas y se harán públicas ahora que ustedes han mentido.
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Uno no puede enviar a la fuerza pública a disparar durante horas y luego ordenar que no se sepa. O puede, pero esta vez la verdad no será lo que usted ordene. También se puso nervioso el soldado que utilizó el peto de la CICR. También actuó sin ordenes y por decisión propia quien decidió investigar al Polo Democrático desde el DAS y el Director del Das Noguera cuando se dedicó a actividades criminales en coordinación con los paramilitares y este policía que disparó. Ya saldrá la evidencia, Presidente. Por ahora, hable, siga hablando, siga mintiéndole al país y al mundo para que quede claro de una vez y para siempre que usted miente, ha mentido y seguirá mintiendo y que este país le ha creído y le ha aplaudido las mentiras. Que se necesita el mentiroso y quien le crea para alcanzar tanta popularidad como la que tiene.
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Pero además, Presidente, ¿donde está la necropsia de Taurino Ramos Valencia, asesinado en La María con disparos de fusil? Usted que le gusta presentar expedientes y necropsias. También existen las imágenes de su cráneo perforado por las balas y los reportes médicos y su historia clínica y su necropsia. Hay muchas fotos de heridos de bala Presidente. No fueron tres tiritos al aire: mentiroso. Pero ya hablarán las pruebas.
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La lista de heridos a bala y el personal de salud que los recibió, los atendió. Las familias, compañeros y amigos que lo saben. Presidente, usted ha ordenado que no hayan disparado, después de ordenar que lo hicieran y eso es un problema. Otro problema es que ordenó ocultarlo. Luego intenta confesar que uno solo lo hizo. Que las víctimas son los verdugos. Miente para encubrir mentiras.
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Pero también mintió otra vez sobre las tierras. Ya estamos cansados de probárselo. Usted, un terrateniente desvergonzado, señala la concentración de tierras en manos indígenas. Preséntele al país los informes del INCORA y del INCODER sobre el déficit de tierras indígenas en el Cauca. Usted los conoce, Presidente. ¿O los tiene que presentar CNN?
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La situación es la misma en toda Colombia y peor aún la de campesinos y afros. La concentración de tierras en manos de palmicultores, ingenios de caña, transnacionales mineras, petroleras y otras habla por sí misma. Usted ha ordenado que los indígenas sean gamonales y ha sacado cifras. Pero son amañadas y el hecho es falso.
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Presidente Uribe, ¿por qué no se calla? Para que no se sigan acumulando las mentiras sobre mentiras. El mayor riesgo para la estabilidad del país. El plan para tumbar al Gobierno viene de la Casa de 'Nari' y usted es el subversivo del orden institucional. Un peligro para el país.
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Hay que esperar a que la asamblea y la Minga de los Pueblos decida y le responda, si es que le responde, Presidente, sobre la reunión en Popayán. Por el momento nos parece obvio que con usted no habrá diálogo legítimo en las condiciones que usted pretende imponer. Usted tendría que liberar a los corteros y asesores inocentes. Usted tendría que pedir perdón y decir toda la verdad sobre las tierras y las víctimas, sus víctimas. Usted tendría que presentarse a una Asamblea. Porque, ¿quién de la Minga iría a un Consejo Comunitario que le permita mentir como lo acaba de hacer en Quetame? En una Asamblea, con la Minga de los Pueblos, por fin, tendría que escuchar cómo abordamos desde la verdad y sin encubrir, la estabilidad del país y el futuro necesario. De esto se trata la Minga de los Pueblos.
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Tejido de Comunicación y Relaciones Para la Verdad y la Vida.
ACIN Minga de los Pueblos,
Santander de Quilichao, Cauca.
Octubre 23 de 2008.
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Uribe ¿porqué no te callas?
Veeduria ciudadana en Acción.
Ciudadanos visibles al servicio de la Sociedad.